El ministro de Economía analizó la situación de las cuentas provinciales. “Difícilmente el ejercicio será superavitario; probablemente sea equilibrado; racionalmente hay que aceptar que puede haber un déficit, aunque sea menor”, anticipó.
Si bien el presupuesto estuvo equilibrado cuando fue presentado, debatido y aprobado en la Legislatura, la dinámica del sector público derivó en la necesidad de que el Estado reconozca aumentos salariales ni bien iniciado 2011. Esos compromisos fueron siendo absorbidos, es decir, se pagaron aunque en la cuenta corriente mensual no hubiera habido lo suficiente. En mayo recién los ingresos por coparticipación y los propios comenzaron a crecer por encima de las previsiones realizadas al momento de confeccionar el presupuesto y, así, fue siendo amortizado el mayor costo en personal que en rigor se había instalado un trimestre antes. En virtud de lo que ha ocurrido en ciclos anteriores, en el Ministerio de Economía se tiene por cierto que luego de volar bajito en los primeros cuatro meses, la recaudación se recupera en mayo conforme unos índices que luego se amesetan hasta el final del ejercicio. De ahí que, integrando datos precisos con estimaciones de este tipo se llega a la conclusión de que probablemente el 2011 termine equilibrado, aunque al día de hoy el ejecutado del primer semestre encienda luces de advertencia.
“Teníamos instalado un gasto de personal que para enero y febrero fue de 422 millones de pesos, que por la política salarial acordada pasó a oscilar entre los 485 y los 490 millones de pesos mensuales”, describió, antes de indicar que “al año, significan unos 985 millones cuya financiación está pendiente”. Concluyó Valiero con que “para que mantengamos el equilibrio, debe haber unos 1.000 millones de pesos por sobre los niveles presupuestados”. Lo que ocurrió, dicho de otra manera, no es que se tenían los recursos y en función de ello, se dispuso un aumento, sino que la presión salarial obligó a conceder un aumento y luego, lo que deviene, es la búsqueda del equilibrio. Ante una consulta, confirmó que “difícilmente el ejercicio será superavitario; probablemente sea equilibrado; racionalmente hay que aceptar que puede haber un déficit, aunque sea menor”.
Planillas en mano, el entrevistado comentó que la recaudación nacional en los seis primeros meses fue de 2.826 millones por rentas generales, que es mayor a la estimada para el período en 253 millones. De ese total, 43 millones de pesos se coparticipan al conjunto de municipios. “El neto nuestro oscila en los 210 millones de pesos”, calculó, antes de citar que “con 620 millones por este concepto las cuentas cierran” y de recordar que, si las proyecciones se confirman, como ya se dijo en el segundo semestre la recaudación es mayor que en el primero. “Ese nivel de recaudación de mayo se mantiene aproximadamente hasta el mes de abril del año siguiente”, confirmó.
“¿Y qué comportamiento tuvieron los recursos provinciales”?, consultó El Diario. “De enero a junio, Rentas recaudó 815 millones de pesos, que es mayor en 129 millones a lo previsto en el presupuesto”, respondió. De ese total, la Provincia se queda con 109 millones; el resto, se coparticipa a los municipios. “Para cubrir aquellos 1.000 millones que nos faltaban para equilibrar el presupuesto, tenemos al día de hoy unos 330 millones, pero estimamos que llegaremos a alcanzar la meta”, compartió, al señalar que “mientras tanto, para cumplir con los compromisos se van volcando recursos transitoriamente de otras cuentas”.
Financiamiento. Los ejercicios 2008 y 2009 fueron particularmente difíciles para el sector público. Desatada la crisis a escala mundial, producida la depresión, se tomó la decisión de que el Estado sostenga el nivel de inversiones como una forma de evitar la aparición de situaciones críticas en materia social y de contrarrestar la caída de la actividad económica privada. Pero, sin dudas, sus ingresos cayeron y el déficit se volvió irremediable. En el caso de Entre Ríos hay un paquete de compromisos impagos que oscila entre los 580 y los 590 millones de pesos que, como en efecto dominó, significó que las obligaciones se hayan venido pagando con retraso, en un esfuerzo de financiación interna que no obstante genera transtornos en el día a día, para la gestión fiscal y la de los privados que tienen relación con el Estado. “Hay una alternativa en análisis que, básicamente, permitiría que el Tesoro Nacional financie una parte del déficit en el transcurso de este segundo semestre”, informó Valiero, al agregar que “apenas esto ocurra, podremos mejorar el perfil de la deuda flotante porque podríamos cancelarla de manera más inmediata”.
La soja
Interrogado acerca del llamado Fondo Federal Solidario, que se conforma con el producido de la exportación de soja, el ministro Valiero refirió que “en el primer semestre, llegaron 170 millones por ese concepto, el 30% de lo cual se coparticipa a los municipios”. En dinero constante y sonante, representa 119 millones de pesos para la Provincia y 51,5 millones para las intendencias. También señaló que la suma significa “el 50% de lo que estaba previsto recibir, según la estimación presupuestaria”.
Por fuera de estos valores que han sido efectivamente transferidos, hay expectativas de que también por esta cuenta se recaude un monto mayor al esperado, sea por la cotización de la oleaginosa o la mayor producción. En virtud de estas estimaciones, se calcula que al final del ejercicio lo transferido podría llegar a los 450 millones de pesos. Aún en el caso de que esa especulación se cumpliera, la provincia accedería a 315 millones en 2011 y los municipios a 135 millones.

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