Las cuentas en el exterior: Bonadío rechazó operación mediática de Juez

Tras la polémica votación en el Senado a favor de la ley de matrimonio homosexual, Luis Juez volvió a ser noticia en los gélidos quinchos de fin de semana entre aquellos que se atrevieron a desafiar las inclemencias del frío y hacerse una escapadita a las sierras
Es que según información que se obtuvo en los pasillos de la Justicia Federal, el juez Claudio Bonadío rechazó un escrito que presentó el abogado defensor del senador nacional, en el que se pretendía certificar que el ex intendente no tiene una cuenta bancaria secreta en el Delta Bank de California, hecho mediáticamente apuntalado por La Voz y Clarín.

Es que Juez consiguió un papel a través Bart Barringer, un agente financiero de los Estados Unidos, en el que «informó» que no existe ninguna cuenta vinculada a él ni a su hermano Daniel Juez en el Delta Bank CA (California). Con esto el senador pretendió probar, primero en los medios y después ante Bonadío su condición de no titular bancario. Sin embargo, más allá del ruido mediático la movida sorprendió en el juzgado donde la consideraron, inexacta e infundada, e inmediatamente citaron a su abogado defensor, para que aclare la situación. Bonadío precisó que las presuntas cuentas en el exterior por las cuales investiga a Juez son de las islas Caimán y Bahamas, y que una de ellas se vincula al Delta Bank Trust Investiment, y no la sucursal de California, por lo que mal puede esta entidad saber de cuentas en estos paraísos fiscales. Es como pedirle al SBERBANK Vavilova de Moscú que certifique que tal persona no tiene cuentas en la sucursal Tancacha del Banco de Córdoba. Nadie, además, sospechó que Juez tenga una cuenta en el Delta Bank de California, y se sabe que en el sistema financiero los bancos offshore (como es el caso del Delta Bank Trust Investiment) no tienen ningún vínculo con los bancos fuera de los paraísos financieros. El abogado defensor debía justificar a qué se debió esta “equivocación”, aunque hasta la fecha no se produjo ninguna explicación. Además, tampoco existen constancias de que el estudio jurídico privado del citado Bart Barringer tenga alguna relación con el Delta Bank, y de ser así, no es la filial a la que está dirigida la investigación. Explicaba en la Justicia que “con la presentación Juez logró ruido en los medios, pero lo que presentó le servirá para prender el fuego del asado porque el magistrado no se tragó el caramelito”.

Paella radical

Gastronomía y política mezclaron los radicales en los últimos días. El jueves por la noche, Martín Ambort reunió al mestrismo en el quincho de su casa de Villa Allende. Una generosa paella y un delicado lemon champ de postre agradaron a los comensales, entre los cuales se encontraban el jefe político del Grupo Confluencia, Ramón Mestre, el presidente del Comité Capital, Javier Bee Sellares, el concejal Marcelo Cossar, intendentes como Luis Brouwer de Koning (Río Tercero), Walter Ferreyra (Calchín Oeste), Soledad Carrizo (Quilino) y Mario Bonfigli (Alta Gracia), entre otros. La presencia de Bonfigli, quien siempre jugó con Negri fue leído por algunos como una señal de acercamiento del ex presidente de la UCR con Mestre (los negristas juran que suelen hablar seguido), y por otros como una muestra de que el mestrismo está restándole a gente al entrerriano. También hubo dirigentes de unos 18 departamentos, según el cálculo de un mestrista, como la sanfrancisqueña Marta Borello o el villamariense José Sánchez. Y completaron el cuadro ex senadores provinciales de los tiempos de Ambort, como Federico Landra o Francisco Ocaña. Con delay le celebraron el cumpleaños a Mestre (fue el 2 de julio); el regalo fue una estatuilla de un golfista, obra de Horacio Silva, un reconocido artista de Villa Allende. El momento más divertido fue cuando Ambort (cuyo anagrama es, no casualmente, “tromba”) exhibió el micrófono que le arrebató en la sesión del 23 de marzo de 2000 al presidente provisorio del Senado al peronista Carlos Presas, cuando se aprobó la ley de Estado Nuevo. Pero al margen de los recuerdos, los mestristas hablaron del futuro. Algunas conclusiones: a) la interna nacional no debe perjudicar las chances de la UCR cordobesa, por lo que conviene no involucrarse demasiado; b) hay que fortalecer el grupo interno, Confluencia, para la batalla partidaria provincial y para las negociaciones previas a la conformación de las listas; c) el candidato a gobernador debe ser Aguad, pero no dejarán de pedirle que se ponga ese traje de una vez; d) es necesario hablar con los legisladores provinciales de la UCR para que hagan una oposición más firme al peronismo.

Pueyrredón, nulo

Luego de cargarse nada menos que a un secretario de Gobierno de la Municipalidad (Guillermo Luque), nada le ha salido bien al “Sheriff” del equipo de Daniel Giacomino. Nos referimos al múltiple Javier Pueyrredón, hoy subsecretario de Gobierno, autor -pos remoción de Luque y ascenso de él mismo- de un decreto reglamentario de la ordenanza de Espectáculos Públicos al que se le anularon más de 30 artículos y se le modificaron otros tantos.

Su último jalón fue un nuevo movimiento de inspectores. Primero removió a cerca de 15 de Espectáculos Públicos sospechados -por él- de cobrar coimas y, más reciente, sacar los de Control Integral de la Vía Pública que provisoriamente habían sido afectados a fiscalizar la noche, colgándoles, voluntariamente o no, el mismo sayo. Pero la medida no fue tomada formalmente por él sino por su subalterno Sebastián Baudeaux, director de Fiscalización y Control. Además de generar resistencias de los propios aludidos, la medida tuvo otras consecuencias. En concreto, una observación de nulidad porque los inspectores de Control Integral de la Vía Pública intentaron ser “movidos” por un memorando de Baudeaux, mientras habían sido colocados por una resolución de un subsecretario de Gobierno (en ese momento, Javier Alegre Capó). Consecuencia: los inspectores seguirán donde están. Y, además, el hoy subsecretario de Gobierno ya ha sido advertido que contenga sus decisiones para no originar nuevos conflictos.

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