"La cuenca va a morir en pocos años si no se soluciona la contaminación"

El defensor del Pueblo, Martín Díaz Achával, lanzó una seria advertencia ante la falta de medidas efectivas del Estado tucumano y de la Justicia para frenar la polución ambiental de industrias de la vecina provincia.
En el transcurso de este mes se cumplirán 15 años desde que por primera vez, el Gobierno de Santiago del Estero radicara la primera denuncia en el fuero federal penal de Tucumán en contra de la contaminación generada por las industrias tucumanas, principalmente los ingenios azucareros, y que viene devastando al ecosistema del embalse Río Hondo.

A pesar del paso del tiempo, hoy el embalse Río Hondo está seriamente comprometido: la mitad del lago está sin oxígeno, con olor putrefacto y con la fauna ictícola en riesgo de ser diezmada.

Hace 15 años y también como consecuencia de esta situación, nacía la Defensoría del Pueblo de la Provincia, con la función de defender los derechos de los ciudadanos santiagueños. Por ello, desde entonces, impulsó causas y peticionó a las autoridades tucumanas que dieran una solución definitiva a la contaminación.

Martín Díaz Achával, quien está al frente de la Defensoría del Pueblo provincial, dijo que la Cuenca Salí-Dulce no está en condiciones de resistir otros 15 años sin que la Justicia produzca acciones efectivas para frenar el accionar de los industriales. “Si cesa la contaminación se va a recuperar la cuenca, pero si no bajan los niveles, directamente va a morir”, advirtió.

Díaz Achával recordó que la denuncia presentada hace una década y media, la realizó Fiscalía de Estado de la Provincia, ante la Justicia Federal de Tucumán, iniciando una causa de gran proporción. “Si bien es cierto que ha proseguido, el hecho de haberse acumulado (los casos e imputados), la causa prácticamente ha ido perdiendo fuerza porque son muchos imputados y es el mismo riesgo que corre la causa que se está llevando aquí en la Justicia Federal local”, manifestó.

El ombudsman santiagueño expuso que “cuando hay muchos imputados y de distintas causas, es más fácil la tarea de la defensa y más difícil la tarea de la investigación porque son más los que pueden impugnar las pericias, los ataques que pueden recibirse por los autos de procesamiento, menos veces está el expediente disponible en ventanilla para que puedan presentarse los escritos”.

-¿Qué demuestra que hayan pasado 15 años desde esta denuncia y no se lograra frenar la contaminación?

-Que la vía penal si bien es una vía importante no va a solucionar el conflicto. Es muy difícil que por la vía penal se logre la solución; sí se puede lograr que quien delinque vaya preso. Pero muchos asesinos, traficantes, violadores, ladrones y estafadores han ido presos y eso no ha evitado siga habiendo asesinatos, robos, violaciones, estafas en la sociedad. Lo que impide el delito es la disminución de las circunstancias, de la oportunidad para que los empresarios delincan y que el que gobierne un Estado trate de evitar la situación en la cual se puedan producir los delitos. También una decisión empresarial en este caso, que se modifique o que se le cese la explotación. Para eso se necesita un Estado dispuesto a decir que si se delinque no es que se va a meter preso solamente a quien contamine, sino que va a dejar de producir.

-¿Una cuestión que puede influir en esta importante mora judicial es que no esté la idea en la Justicia de ver como un delito grave a la contaminación ambiental?

-Hay algunos que consideran que en este caso no está acreditado fehacientemente el delito. Más allá de eso, lo principal es la complejidad de los casos, determinar los responsables, hay muchas personas que incluso siendo fiscales hacen declaraciones rimbombantes, pero la cuestión es acreditar en el juicio en forma clara y prístina de modo que los jueces lo puedan hacer y no salir a buscar culpables cuando uno no lo logra. Uno tiene que tratar de ver cómo solucionar el problema no es solamente la interpretación sobre el delito, sino también es buscar una solución que tiene muchas aristas. Hay muchos que consideran que el delito ambiental está acreditado, pero la responsabilidad penal es otro. Se hace difícil la acreditación de la consumación del hecho ilícito.

-Pasaron quince años desde la primera denuncia penal sin resultados por parte de la Justicia para frenar la contaminación. ¿Pueden pasar otros quince a partir de esta embestida judicial de la provincia?

No, que no pasen otros quince años más; no creo que vayan a pasar. Además no lo va a resistir el sistema de la cuenca, porque en pocos años la cuenca va a morir si no se soluciona este conflicto. Si cesa la contaminación se va a recuperar, pero si no bajan los niveles, directamente va a morir. No hay posibilidad para esperar 15 años y simplemente no va a haber porqué luchar. Las aguas termales están intactas, todavía hoy el embalse se vuelve a recuperar, a parar, pero va a llegar el momento en que la naturaleza no va tener la energía para recuperar el embalse y todo va a ir cuesta abajo”. î¬

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