Viene Alfonsín. El hijo del caudillo de Chascomús. El descendiente del ex presidente de la Nación Raúl Ricardo Alfonsín. Una buena oportunidad para mostrarse, pensaron algunos radicales formoseños, quienes haciendo gala de su más experimentadas maniobras de "subirse" al carro de un dirigente nacional con buena imagen han puesto su nombre al lado del diputado nacional por la provincia de Buenos Aires.
Un despliegue importante de parafernalia electoral, sacaron del arcón los radicales en estas horas, sin tomar el más mínimo recaudo de sumar a esa acción alguna propuesta, un slogan, algo, simplemente que la gente pueda conocer en la oportunidad de la visita del ilustre dirigente.
Muchos de esos que pusieron su nombre junto al de Alfonsín, hace años de los que no se conoce una acción política que merezca un par de líneas en un diario, algunos segundos en una radio y mucho menos un mínimo reportaje televisivo.
Algunos de los que organizan la visita afirman que la interna entre el grupo MORENA, que trae a Alfonsín y sectores dirigenciales locales es ya el comienzo de la interna que se avecina en Formosa. Otra vez la interna, sólo para cargos electivos (concejales, diputados). Son contados los que quieren "jugarse" por un cargo ejecutivo.
La mayoría de los dirigentes conocidos, ya apuestan a "perdedores", y para su seguridad buscan estar en una lista, que le asegure la continuidad en sus cargos.
Lo cierto y evidente, es que sectores del radicalismo formoseño siguen sin ser protagonistas de la vida política responsable de la provincia y que sólo atinan a colgarse de Alfonsín para una foto que los catapulte hacia algún lado.
Nada más que eso, una bandera, una foto y la eterna interna radical.

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