"El gobierno va a mantener su política discriminatoria", aseguran intelectuales, respecto a la medida de Raúl Castro que entrará en vigencia este lunes.
Desde este lunes los cubanos tendrán derecho a viajar al exterior sin tener que pedir permiso al gobierno por primera vez en décadas, al entrar en vigencia una reforma migratoria dictada por Raúl Castro.
"A partir del 14 de enero todos los mayores de 18 años estarán en capacidad para viajar" fuera del país, dijo a la televisión cubana el segundo jefe de Inmigración y Extranjería, coronel Lamberto Fraga. Los menores de edad necesitarán permiso de sus padres o tutores legales.
El gobierno de Raúl Castro anunció el 16 de octubre que la reforma migratoria entraría en vigor el 14 de enero.
Inicialmente la demanda no la sentirán los aeropuertos, sino las oficinas de migración y registro civil, además de los consulados extranjeros en La Habana, pues una enorme cantidad de países exige visa de ingreso a los cubanos. La reforma elimina los engorrosos permisos de viaje o "tarjeta blanca" y las cartas de invitación de alguien en el extranjero que costaban hasta 200 dólares, en un país con un salario promedio de 20 dólares al mes.
Los disidentes, a los que el gobierno acusa de ser "mercenarios" de Estados Unidos, temen que seguirán enfrentando restricciones para viajar al exterior, debido a que la nueva ley establece que se puede prohibir la salida de alguien por motivos de "seguridad nacional".
"Son razones que tiene el Estado, razones de la mayoría, aunque algunas personas puedan sentirse limitadas en sus derechos", dijo el coronel Fraga.
"A todas luces el gobierno va a mantener una política discriminatoria con aquellas personas que no son partidarias o que no aplauden sus políticas", dijo el disidente Elizardo Sánchez, que dirige la ilegal aunque tolerada Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional.
"En cierta medida va a ser como preparar un éxodo legal. Yo creo que va a haber una cantidad tremenda de gente que se querrá ir", dijo el economista independiente Óscar Espinosa Chepe, ex prisionero del "Grupo de los 75".
Para Espinosa, la nueva reforma migratoria ha sido "un movimiento fundamental del Gobierno ante la presión" y "frustración" que hay en la isla.
Su opinión es que facilitará la salida de personas con capacidad de trabajar y enviar remesas a Cuba, y además permitirá enfrentar el "fracaso" del proceso de reducción de plantillas estatales impulsado por Castro, pues el número de esos empleados que se ha insertado en el sector privado, como planeaba el Gobierno, no ha sido el esperado.
El coronel Fraga admitió que no todos los cubanos podrán viajar libremente, pues los astros del deporte, ciertos funcionarios y profesionales "vitales" seguirán con restricciones para salir de la isla, que tiene 11,1 millones de habitantes. "Sería un segmento muy reducido, casos muy específicos que pueden estar comprendidos en algunas de éstas regulaciones", afirmó.
El gobierno justifica estas restricciones afirmando que Estados Unidos propicia desde hace décadas la "fuga de cerebros" y deserciones de astros del deporte de la única nación comunista de Occidente.
En los últimos años, más de 30 deportistas de elite han desertado durante torneos en el exterior o han escapado de la isla, entre ellos el campeón de boxeo supergallo Guillermo Rigondeaux, además de varios beisbolistas, futbolistas y basquetbolistas.
Las autoridades no han divulgado hasta ahora la lista de profesiones vitales, pero esta semana se informó que los médicos no están incluidos en esta nómina, por lo que podrán viajar sin trabas.

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