Cuba: un disidente en grave estado

Cuba: un disidente en grave estado
Guillermo Fariñas, periodista y psicólogo, fue operado; en julio terminó una huelga de hambre de cuatro meses
LA HABANA (DPA).- El opositor cubano Guillermo Fariñas, que este año realizó una huelga de hambre de cuatro meses para exigir la excarcelación de disidentes, se encuentra grave, después de haber sido sometido anteayer a una operación de urgencia en la vesícula, según afirmó ayer su madre, Alicia Hernández.

"El está grave, pero estable, a causa de la operación", dijo Hernández, en domicilio familiar en Santa Clara, unos 280 kilómetros al este de La Habana.

Fariñas, psicólogo y periodista de 48 años, que participa en la red de los llamados "periodistas independientes" críticos del gobierno de Raúl Castro, fue llevado anteayer al hospital después de sufrir durante días diarreas, vómitos y dolor abdominal. Según su madre, los médicos decidieron, entonces, extirparle la vesícula, llena de cálculos.

Hernández afirmó que su hijo pasó la noche tranquilo, pero con dolores, para los cuales se le han administrado sedantes.

Fariñas se encuentra hospitalizado en la misma sala de terapia intensiva en la que pasó gran parte de la huelga de hambre y sed, que inició el 24 de febrero para protestar por la muerte del opositor preso Orlando Zapata y exigir la excarcelación de 26 disidentes opositores que, según él, se encontraban gravemente enfermos.

Anteriormente, ya había realizado otras 22 huelgas de hambre a lo largo de 15 años, y en esta última protesta fue mantenido con vida por los médicos con alimentación artificial por vía parenteral.

El disidente decidió poner fin a su ayuno el 8 de julio, después de que el gobierno de Castro, en su diálogo con la Iglesia Católica, accediera a liberar a 52 opositores del grupo de 75 detenidos en marzo de 2003 y condenados a penas de hasta 28 años de cárcel acusados de ser "mercenarios" al servicio de Estados Unidos.

Fariñas había regresado a su domicilio el 29 de julio y está recibiendo tratamiento también por una trombosis en la yugular izquierda, que, según sus médicos, constituye un peligro potencial de muerte por el que debe recibir anticoagulantes por lo menos durante año y medio.

De los 52 presos que el gobierno cubano accedió a liberar, 28 han salido ya de la cárcel y se han trasladado a España con sus familias, mientras que otros cuatro lo harán próximamente.

Fuentes opositoras prevén que una decena de presos se negarán a abandonar el país tras su excarcelación.

La liberación de los disidentes es parte de un giro en la isla, comandado por el gobierno de Raúl Castro, que incluye también un ajuste en el Estado para hacer frente a la deteriorada situación económica de Cuba.

En este sentido, el gobierno pidió "comprensión" hacia un proceso que busca acabar con "plantillas infladas" en el sector estatal del país, incluida la salud pública, con 600.000 trabajadores.

"Esa tarea tiene particular significación en Salud Pública, por lo inflado de sus plantas y el número de personas que deben ser reubicados", explicó José Ramón Machado, primer vicepresidente de Cuba, a funcionarios y trabajadores del sector esta semana.

Ese sector y el de educación son, desde inicios de los años 60, tras el triunfo de la revolución encabezada por Fidel Castro, de acceso gratuito y sostenidos completamente por el presupuesto estatal.

Para el gobierno, parece perentorio reducir los costos de ambas ramas, a las que sustenta por completo, y para ello reclama ahorro a sus dependencias.

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