El juez Héctor Ochoa resolvió ayer la detención de cuatro de los efectivos involucrados en la causa judicial por «torturas». Un oficial y tres suboficiales que serán indagados entre hoy fueron convocados, ayer, por la jefatura para entregar el arma y quedar detenidos e incomunicados para su indagatoria, ya que serían los más complicados en la causa.
La medida fue adoptada ayer, por el Juez de Instrucción, tras la finalización de la toma de declaración indagatoria a los demás involucrados, en esta causa, que tiene once efectivos imputados.
Según trascendió, la prueba colectada en el sumario judicial y las distintas indagatorias tomadas a cada uno de los otros uniformados involucrados, fueron llevando a estos cuatro efectivos, como los más estrechamente vinculados en el traslado de la víctima a la sala de guardia del Hospital Regional, tras su detención.
Cabe recordar que allí se denunció que el joven habría recibido «torturas» aplicadas con una picana eléctrica, que no pudo ser hallada, aunque las pericias forenses sobre las heridas que posee el joven, determinaron que las mismas se produjeron por el paso de corriente eléctrica.
Al tratarse de un delito no excarcelable, la Cámara de Apelaciones ordenó al Juez de Instrucción evaluar quienes estaban más comprometidos en este delito, y proceder a su detención a fin de poder indagarlos.
De esta forma fueron detenidos el oficial Ayudante Cristian Verón, al suboficial Escribiente Cristian Lara, el cabo Primero Matías Maggieri, y al sargento César Gómez; los que tras su presentación ante la Unidad Regional Norte, donde entregaron su arma reglamentaria, fueron sometidos a una revisación médica y finalmente se los alojó en un espacio adecuado especialmente para su estadía, hasta tanto se produzca su comparencia ante el juez Ochoa.
La custodia está a cargo de subcomisarios y suboficiales de mayor antigüedad en la fuerza, como responsables de la vigilancia de sus camaradas, en lo que muchos efectivos tildaron como «un día negro para la fuerza».
Comentá la nota