El Gobierno provincial hizo su última oferta a los policías que se mantienen acuartelados desde el martes a la medianoche en reclamo por subas salariales: el 30 por ciento en la escala salarial retroactivo a febrero más 300 pesos adicionales, lo que aumentaría 40 por ciento el sueldo de bolsillo. Un agente que cobraba 2.500 pesos, pasaría a cobrar 3.500 más adicionales.
Funcionarios provinciales ratificaron que la propuesta era la definitiva e incluye otros ítems como una línea de crédito de siete millones de pesos para el desendeudamiento de agentes en doce meses y con cero tasa de interés y eliminar los topes a los adicionales. Con el incremento ofrecido, las categorías más bajas de la fuerza tendrían una suba del 42 por ciento y las más elevadas, de un 39, promediando el 40 por ciento.
Un agente sumaría mil pesos a su salario, más los beneficios sociales y adicionales, lo que llevaría su salario a más de cuatro mil pesos. La propuesta oficial supera largamente la pauta inflacionaria y casi duplica los acuerdos alcanzados en paritarias.
La suba salarial implicaría un desembolso de 150 millones de pesos anuales.
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