En cuatro meses, el municipio dio de baja casi mil planes asistenciales

Sin embargo, sólo 50 personas se quejaron por la medida y pidieron la restitución del beneficio.
Se trata del programa Comer en Casa, que en cuatro años pasó de 10 mil a 5 mil beneficiarios.

Neuquén > En cuatro meses de gestión, el gobierno municipal dio de baja a casi mil beneficiarios del plan Comer en Casa, la mayoría por no cumplir con el requisito de rendir los recibos de compra de los alimentos. Sin embargo, sólo 50 personas se quejaron por el retiro de la ayuda, que en la mayoría de los casos no supera los $70 pesos mensuales.

En los últimos cuatro años, el número de beneficiarios del plan alimentario municipal se redujo a la mitad. De 10 mil familias asistidas a principios de 2008 hoy quedan 5 mil. En todo ese período, el monto de asistencia no varió, pese a la inflación.

La mayoría percibe $70 mensuales y, en casos de familias más numerosas o situaciones extremas, se pagan hasta $205 que sólo pueden destinarse a la compra de determinados alimentos. Hoy, la suma alcanza aproximadamente para 3 kilos de leche en polvo o 15 kilos de harina.

El subsecretario de Desarrollo Social, Hernán Ruiz, indicó que están evaluando un incremento de la ayuda a $95 y a $330 para casos de necesidades mayores, para respetar “la concepción de este programa cuando se creó, que era que cubra como mínimo el 30% de la canasta básica”.

Según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), el costo básico para alimentar a una familia tipo es de $210 por mes. En 2008, el organismo calculaba por el mismo concepto un monto de $140 mensuales.

El municipio controla a los beneficiarios mediante la rendición de los recibos de sus compras todos los meses en el centro integral más cercano.

Ruiz explicó que este requisito permite “verificar con la nutricionista que estén cumpliendo con el plan”. Advirtió que, en el listado de mercancías que pueden comprar “hay elementos prohibidos, como el alcohol”.

Remarcó que el plan Comer en Casa “es uno de los pilares” de la asistencia social municipal y consideró que, pese a las bajas, “estamos dando la respuesta a la totalidad de la gente”. “Nunca se puso un límite a la cantidad de beneficiarios, siempre que se certifique el estado de vulnerabilidad”, recalcó el funcionario. Quienes dejaron de cobrar la ayuda por no rendir los recibos y no reclamaron “o era gente que no lo está necesitando o era gente que lo estaba usando para realizar compras no permitidas”, estimó.

De las bajas, cerca de 200 se debieron a cruces de datos con el gobierno provincial, dado que el plan no es compatible con otro tipo de asistencia. No obstante, Ruiz indicó que ofrecen otras ayudas extra, como bonos de gas y electricidad, en casos de necesidades puntuales y que monitorean el estado de nutrición de los beneficiarios. “Y, por ejemplo, si está en desnutrición de grado uno, se hace un refuerzo alimentario por afuera de la tarjeta”, señaló.

Comentá la nota