En cuatro meses, la Canasta Básica tucumana aumentó un 23%

En términos monetarios, el ascenso redundó, desde enero hasta abril, en los 162,04 pesos. En tanto, la diferencia con los guarismos provistos por el INDEC sigue siendo abismal.
En el Tucumán real, aquel que se encuentra lejos de las utopías oficiales, el costo de la Canasta Básica de Alimentos (CBA) continúa diferenciándose en demasía de las proyecciones provistas por el intervenido Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), bajo la órbita del mandato arbitrario kirchenrista. En este sentido, el factor que determina el monto monetario que debe poseer una familia tipo, consituida por cuatro personas, se ubicó durante abril, a nivel provincial, en los 857,80 pesos, mientras que la estimación del organismo nacional describió que tal guarismo se encuentra en la módica suma de 531,61 pesos, lo que equivale a decir que la cifra gubernamental es un 38,03 por ciento inferior (o más barata) a lo que reflejan los precios en las góndolas comarcanas.

Esta última ponderación surge del relevamiento de valores realizado por EL SIGLO en los principales centros de compras de la capital, mediante el cual se recavaron los precios de los 25 artículos alimentarios de primera necesidad que el propio INDEC caracteriza a la hora de esquematizar la Canasta Básica.

Además, se debe señalar que desde diciembre, cuando este medio comenzó a registrar estos parámetros, hasta el mes pasado, es decir en el transcurso de cuatro meses, el incremento presupuestario que debieron soportar las familias se fijó en el orden del 23,29 por ciento. Esto surge si se tiene en cuenta que hacia fines del año 2009, la valoración de la CBA se establecía en los 695,46 pesos, durante enero trepó a los 788,50, luego en febrero llegó a los 844,54 pesos (guarismo que incluyó el inusitado ascenso en el precio de la carne), mientras que en marzo alcanzó los 852,48, para arribar, finalmente, a los 857,80 pesos actuales. Si se traduce la cifra porcentual en datos en moneda local, se estaría hablando de un encarecimiento de 162,04 pesos sustentado sólo en los dos primeros bimestres de este año.

Al tener en cuenta este último dato, surge que el proceso inflacionario se ha deglutido de manera insaciable el 90,02 por ciento de la afamada Asignación Universal por hijo (que llega a los 180 pesos), programa asistencial que Presidencia de la nación ha considerado como una medida política revolucionaria.

En el sube y baja

Ahora bien, si se procede a un desglose en las variaciones de precios de algunos de los productos (que fueron confeccionados teniendo en cuenta el consumo familiar condicionado por las necesidades calóricas de sus integrantes -ver cuadro-), se destacan las siguientes tipificaciones:

Entre los alimentos que subieron su precio respecto del mes anterior, se encuentran los siguientes: Leche entera (+13,69%); yerba mate (+10,96%); aceite mezcla (+10,62%); queso en fetas tybo (+5,60%); frutas (+1,58%); hortalizas (+1,26%).

Por otra parte, entre aquellos productos que registraron un descenso en sus precios, se encuentran: Harina de trigo (-15,07%); Arroz (-12,94%); café (-6,43%); y una verdadera perlita, que a estas alturas se convierte en algo increíble, la carne bajó su valor un 0,47%, un pequeño alivio frente a un panorama desalentador.

Lo que sí es destacable es una disminución en la escalada de "reacomodamiento de precios" o una "tensión" en los mismos (según lo afirmado por la administración K), más allá de que sigue existiendo un contexto inflacionario innegable.

La inflación sigue siendo dual, una para el Gobierno y otra no oficial

Otro de los datos emanados por el polémico INDEC hace referencia al nivel registrado durante abril para establecer el Índice de Precios al Consumidor (IPC), lo que tradicionalmente se lo conoce como inflación. En este caso, la institución digitada por el Secretario de Comercio Interior de la Nación, Guillermo Moreno, calculó que el IPC fue del 0,8 por ciento superior con respecto al mes anterior, mientras que, si la comparación se efectúa considerando igual mes del año pasado, el incremento llegó al 10,2 por ciento.

Estos datos reflejan, según la óptica de la administración central, que en lo que va de 2010, los precios sólo sufrieron un encarecimiento del 4,3 por ciento. Al momento de realizar un parangón con los parámetros descriptos por consultoras privadas, las diferencias saltan a la luz. Pues, estas instituciones ubicaron el IPC de abril en el 1,5 por ciento ( en el caso de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas -FIEL-), el 1,7 por ciento (según Prefinex), y el 1,4 por ciento (de acuerdo a la firma Finsoport).

"En los primeros meses del año, los precios de los alimentos venían creciendo a tasas del 3 o 4 por ciento, impulsados no sólo por la carne, sino también por otras categorías, como las frutas y las verduras, pero en abril tuvimos un cambio de tendencia muy marcado. La carne vacuna tuvo una pequeña baja y en el caso de las verduras, en promedio, cayeron el 12,4 por ciento", señaló el ex viceministro de Economía y socio de la última entidad consignada, Jorge Todesca.

En igual sentido se pronunció la consultora Ecolatina, pero advirtió que: "mientras no se materialice una mejora en la oferta, cualquier nuevo impulso en la demanda (por ejemplo, a través de aumentos en la asignación universal por hijo, jubilaciones y salario mínimo) volverá a generar presiones sobre la inflación", señaló el organismo fundado por Roberto Lavagna.

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