Los habían alojado allí por la crisis del Penal de Roca.Anoche seguía la búsqueda con perros policiales.
Los reclusos habían concluido con su actividad escolar y unos minutos antes de que se realice el recuento escaparon hacía el fondo de la cárcel, cortaron un alambrado y saltaron los muros. En los últimos dos meses, la penitenciaría cipoleña recibió a 25 internos que fueron trasladados por los incidentes que se registraron en la exalcaidía de Roca.
Los prófugos son Jorge Luis Henríquez y su hermano José Eduardo Henríquez, que estaban cumpliendo una condena por los delitos de robo calificado y homicidio; Miguel Ángel Cirer y Gabriel Andrés Ríos, detenidos por robo calificado. Los hermanos son los jóvenes que -junto con Martín Facundo Lagos- asesinaron al adolescente cipoleño Eduardo Mello en la noche del 22 de enero de 2009 para robarle la moto. El primero fue condenado a 13 años y 4 meses de cárcel y el otro a 20 años de prisión.
La fuga se produjo entre las 12 y las 13:15 de ayer. En ese lapso los reclusos estaban concluyendo con las clases del secundario y con los talleres.
Los penitenciarios comenzaron con el recuento antes de entregar el almuerzo y en esas circunstancias notaron que faltaban cuatro presos. Enseguida revisaron absolutamente todas las instalaciones del Penal 5 y constataron que los internos se habían escapado por el fondo de la cárcel. Cortaron un alambre perimetral y consiguieron salir de la penitenciaría.
Presumen que se escondieron en el paraje El Treinta y que después escaparon con dirección a Cipolletti. La Policía cree que continúan refugiados en algún barrio de la ciudad, porque se instrumentó un operativo cerrojo para que no pudieran salir del radio. Anoche continuaban los rastrillajes con perros adiestrados de la Policía, aunque sin resultados positivos.
Los internos estaban alojados en la celda 6 del sector "B". El fin de semana pasado la penitenciaría había aceptado alojar a Ríos. En octubre también había recibido a los hermanos Henríquez y a Cirer, junto con otros 20 presos que fueron trasladados desde Roca tras una seguidilla de incidentes que se registraron en el Penal 2. Hasta ayer, la cárcel de Cipolletti albergaba a 117 reclusos.
Cuando las autoridades del penal advirtieron la fuga, se comunicaron con la Regional Quinta de la Policía y rápidamente se organizó un operativo de búsqueda. En un primer momento rastrillaron toda la zona del paraje El Treinta y después, como no obtuvieron resultados, comenzaron a buscar por Cipolletti.
El penal de Cipolletti se inauguró hace dos años. Es una cárcel para presos de buena conducta y con condenas confirmadas. Desde que se puso en funcionamiento no se habían registrado fugas grupales, aunque sí algunas evasiones aisladas. Hace un tiempo, dos presos se escaparon cuando estaban recibiendo asistencia en el hospital de Cipolletti.
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