Cuatro mil familias viven en tomas

Algunas ya están regularizadas, otras están en proceso. El municipio capitalino detecta muchos asentamientos alrededor de nuevos loteos o tomas de espacios públicos dentro de barrios consolidados.
La ciudad de Neuquén crece a ritmos acelerados. Entre 2001 y 2010, los censos nacionales indicaron que el departamento de la Confluencia se expandió un 15%, es decir, 47 mil personas más. Esto se refleja en la cantidad de nuevos asentamientos y del crecimiento de las ciudades cercanas. Durante dos años Neuquén estuvo en emergencia habitacional y hoy hay 51 tomas en proceso de regularización.

Se estima que hay, por lo menos, cuatro mil familias viviendo en tomas. En las tierras municipales donde están instalados 22 asentamientos viven 2.600 familias, más otros 800 grupos familiares que fueron detectados hace poco en otros sectores y deben ingresar al circuito de regularización.

En los predios provinciales están algunas de las tomas más antiguas y populosas de la ciudad como La Familia, donde viven alrededor de 800 familias, la 7 de Mayo, donde hay 1.200 instaladas y el sector de Z1 llamado Toma Esfuerzo, Almafuerte I y II, y los Hornitos donde, por lo menos, hay mil familias más.

Estos últimos tres sectores que pertenecen al Instituto Provincial de Vivienda y Urbanismo (IPVU) son de los más antiguos de la ciudad. La toma La Familia fue una de las primeras y hace años que ya está regularizada, con todos los servicios. Está ubicada en el predio de Richieri, Saturnino Torres, Copahue y Verzegnassi.

La 7 de Mayo está en proceso aunque con problemas en cuanto a la tramitación de las obras. Estaba instalada en un predio que era una parte pequeña del municipio y la mayoría de la provincia, por eso ésta última se hizo cargo. Esta populosa toma del Oeste está entre Cuenca XV y Cuenca XVI, se ingresa por Racedo y tiene a las bardas como límite norte. Allí no hay ningún servicio y al estar entre asentamientos regularizados, muchos realizaron accesos irregulares para tener luz y agua.

En el extremo oeste, arriba del Hipódromo está el sector Z1 que más crece y más empobrecido está. Es el lugar más alejado de la ciudad entonces sufre el aislamiento. Como son una serie de asentamientos irregulares, no cumplen con los requisitos urbanísticos mínimos para que ingresen los camiones de basura, para que circulen los colectivos, se puedan instalar las plateas o los medidores.

Hay 29 tomas en terrenos provinciales. Sin contar los tres sectores ya señalados, la gran mayoría son pequeños asentamientos de grupos de entre 10 casas y 60 familias.

Proceso

Desde el municipio, Raúl Dolores, subsecretario de Desarrollo Territorial, explicó que hay una gran dinámica de personas en las tomas. Desde que inician el proceso de regularización hasta que se entregan los títulos de compra-venta hay mucha movilidad. “Por ahí en lo que era un terreno donde estaba una familia sola al cabo de unos meses hay tres, porque sus mismos familiares se asientan con ellos”, dice.

Es en los relevamientos para poder tramitar los servicios que más se percibe la llegada de familias jóvenes a la ciudad. “En Toma Pacífica, en el barrio Progreso, donde viven 280 familias, se comenzó con la regularización de un sector para llevarles la luz. Al cabo de unos meses, el 10% no cumplía con los requisitos mínimos que son tener más de 18 años, más de tres de residencia en la ciudad y más de cinco en la provincia. Son familias recién llegadas”, comentó Dolores.

El presidente de la comisión vecinal de Toma Esfuerzo, que agrupa todos los asentamientos de Z1, Plácido Peralta, explicó que los procesos para regularizar la situaciones de las cientos de familias ubicadas en el extremo de la ciudad son muy lentos por parte de la Provincia. Hay sectores que ya tienen luz hace años, con los medidores, con la mensura de los terrenos aprobada, con la obra de cloacas comenzada pero en el barrio que está en frente, distante a 20 metros, no hay nada avanzado.

En general, la toma más postergada de ese sector es la de Los Hornitos. Allí, donde estaban los hornos se instaló un grupo de familias. “Ese sector está prohibido porque es un cañadón natural de desagüe. Pedimos varias veces que se adelanten a la situación para prevenirlo pero no nos dieron importancia y ya es tarde, la gente ya construyó y ahora no la pueden mover. Es todo así, todo está mal hecho”, señaló Peralta.

El presidente de la comisión vecinal indicó que al no tener las obras hechas en un corto plazo o que al menos estén a medias, hace que los vecinos realicen conexiones ilegales a los sectores que sí recibieron las soluciones y hacen colapsar el sistema. El transformador revienta cada tanto porque todos se enganchan de la línea de alumbrado público de Almafuerte”, explicó.

Servicios

Ni en la mitad de las 51 tomas de la ciudad las conexiones a la red de agua son legales. Sucede algo similar con la luz, la red eléctrica es el primer servicio que se lleva a los barrios de modo de alumbrado público pero no domiciliario. Para tener luz en las casas hay que tener un boleto de compra-venta, con eso se tramita en CALF el medidor. Sólo algunas lo tienen. Entonces lo que sucede es que para tener luz realizan conexiones ilegales a la red pública. Como el gas es uno de los servicios más difíciles de obtener, la calefacción suele ser eléctrica también, por lo que la factura de luz sufre las consecuencias.

La conexión al agua también demora tanto como el gas, el bombeo se hace mediante motores individuales que sacan agua de algún pozo que encuentren y lo llevan con manguera hasta las casas. Eso también consume energía, entonces la cuenta de luz crece mucho más que la de una familia similar que viva en un barrio consolidado.

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