Cuatro estaciones de servicio asaltadas en sólo dos horas

La variación en la mecánica de los robos parece apenas un detalle para hacer la película menos aburrida: cuatro estaciones de servicio fueron asaltadas entre la 1 y las 3 de la madrugada de ayer, casi siempre por muchachos...
La variación en la mecánica de los robos parece apenas un detalle para hacer la película menos aburrida: cuatro estaciones de servicio fueron asaltadas entre la 1 y las 3 de la madrugada de ayer, casi siempre por muchachos jóvenes que llegaron en moto y apuntaron con armas de fuego al playero para llevarse un botín rápido y en efectivo. En dos de esas expendedoras, la de Pellegrini y España y la de Pellegrini e Iriondo (ambas Shell), el robo formó parte de una saga: la primera de las estaciones ya había sido asaltada el jueves anterior, mientras que la segunda había recibido la visita de ladrones también el jueves y el sábado previos, marcando todo un récord de tres atracos en apenas 8 días.

También fueron asaltadas en las primeras horas de la madrugada otras dos estaciones: la Petrobrás de Uriburu y Ovidio Lagos y la YPF de Arijón al 1900.

Según adelantó ayer el jefe de Orden Público, Dardo Saucedo, con la descripción de la moto y el asaltante que los empleados de la Petrobrás ofrecieron al Comando Radioeléctrico un hombre (rosarino, de 30 años) fue detenido poco después por personal de la comisaría 15ª y quedó a disposición del juez de Instrucción Luis María Caterina.

En la misma esquina (Centeno y Ovidio Lagos) donde arrestaron al sospechoso también secuestraron dos motos que tenían sendos pedidos de captura, una de ellas abandonada en la calle y cuyo conductor huyó.

La pregunta de si los atracos sucesivos en la misma madrugada podrían guardar relación o incluso tener también a los mismos protagonistas aún no tiene respuesta. "Es todo materia de investigación", sostuvo el oficial.

Más de lo mismo. Los empleados de las estaciones asaltadas relataron sus experiencias con tono resignado.

En la Shell de España y Pellegrini el último robo fue ayer a la 1, cuando un joven que apareció a pie (en ese caso no tenían certeza de si había llegado en moto) le apoyó el arma en la cintura al playero, Alberto, y luego le apuntó a la cabeza. Con ese argumento logró alzarse con 700 pesos.

Cuatro días antes, el jueves, en esa estación, otro playero de nombre Esteban (24) ya había sido asaltado de forma similar. El botín esa vez fue de 250 pesos.

"Tienen canchereado hasta dónde llegan las cámaras de seguridad y se esconden detrás de la columna del surtidor", graficaron. Y en el minishop de las gasolineras no entran. "Por suerte... porque lo que buscan es plata. Y rápido", graficó Esteban.

Una escena similar describió Natalia (23), empleada de la Shell de Iriondo y Pellegrini, donde los robos llegaron a tres en sólo 8 días: al de ayer a la madrugada (a la 1.30), donde se alzaron con 200 pesos, hubo que sumar otro el jueves anterior (a las 13.30) y el sábado previo (por la tarde).

"Siempre es más o menos igual: un ladrón llega en moto y, arma en mano, apunta al cuerpo de los playeros para llevarse el dinero en efectivo que haya ese día", explicó ayer la empleada.

En la Petrobrás de Uriburu y Lagos la situación fue parecida, pero con menos suerte para los dos ladrones que también llegaron en moto. Plata no había, así que debieron contentarse con cigarrillos. Entonces exigieron Marlboro. Ni así tuvieron éxito: tampoco había y tuvieron que llevarse Phillip Morris.

Y por si fuera poco, también en esa estación habían robado el jueves pasado. Desde allí siguieron a la otra Petrobrás de Quintana y Lagos. Desde hacía 6 o 7 meses "la cosa venía bastante tranquila, pero ahora algo cambió", admitieron.

La última estación asaltada fue la YPF de Arijón y Moreno, también de madrugada, pero desde ese comercio prefirieron no brindar más datos.

Nueva ola

Los integrantes de la comisión directiva de la Cámara de Estaciones de Servicio de Rosario se reunirán esta noche para abordar la problemática de la inseguridad que, desde hace unos veinte días, sostienen, parece haber recrudecido en los negocios del ramo. Según aseguró ayer el titular de la entidad, Daniel Giribone, la reciente ola de asaltos que vienen sufriendo las expendedoras de combustible se produce después de un “tiempo de relativa calma”, algo que el dirigente de la cámara atribuyó a los operativos de seguridad “intensivos” que la policía llevó adelante durante las fiestas de fin de año.

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