Lo decidió el Concejo por unanimidad. Es la primera etapa e incorpora zonas para urbanización. En un segundo tramo se agregarán las áreas rurales. Al final, el tamaño de la ciudad se cuadruplicará
Así, la ciudad pasó de 64 kilómetros cuadrados a los 82 que aprobó el Concejo Deliberante. Y, entre fines de octubre y principios de noviembre, se producirá una segunda ampliación que llevará la extensión, finalmente, a 240 kilómetros cuadrados, casi 4 veces más que el ejido urbano actual.
Con ese proceso escalonado, la ciudad comenzará a cumplir con una ordenanza que se aprobó en marzo de 2003, cuando gobernaba Alberto Cantero, y que reformuló el radio municipal. Posteriormente, en diciembre de ese mismo año, la Legislatura de la provincia sancionó la ampliación de la ciudad.
El concejal Eduardo Scoppa, presidente de la Comisión de Planificación, manifestó durante el tratamiento del proyecto que la decisión de agregar nuevas zonas a Río
Cuarto implica un gran desafío. “Se trata de regular el uso del suelo, de establecer el poder de policía. Pero esa decisión se fue postergando hasta tanto se contase institucionalmente con instrumentos que dieran la posiblidad de llevar adelante esa regulación. El año pasado, este Concejo estableció, desde el 1 de julio, la entrada en vigencia de la ordenanza que estableció la nueva jurisdicción de la ciudad. Se fijó como radio el que dispuso la ley provincial 9.143 y estableció que durante 365 días el Ejecutivo iba a hacer los estudios correspondientes en el territorio y a redactar el proyecto de regulación del mismo”, dijo Scoppa.
El anillo que se agregó ayer en el Concejo se denomina zona de anexión de urbanización prioritaria y zonas de anexión industrial. En el primer caso, son sectores de la ciudad que ya tienen iniciados procesos de urbanización.
Recién en una segunda etapa se incorporarán los rubros más conflictos, que son la zonas agropecuarias y las zonas de preservación de zonas de bosques y zonas de minería.
Un aspecto que generaba dudas a la hora de llevar a la práctica la ampliación del ejido era si la Municipalidad tendría o no la obligación de llevar los servicios a los sectores incorporados, lo que implicaría un enorme costo adicional para el Estado local. Sin embargo, ayer Scoppa aseguró que el Municipio no tendrá esa obligación.
“Esta decisión nos da una posibilidad que se refiere a controlar todo el medio ambiente y lo que afecta la calidad de vida de los riocuartenses; también a lo que hace a una posible planificación del desarrollo de la mancha urbana. En su momento la ley orgánica de los municipios establecía que el radio de los municipios comprendía las zonas en que se presten total o parcialmente los servicios públicos municipales y la zona aledaña reservada para las futuras prestaciones de servicios. Hemos entendido que, en todo lo que significa el nuevo territorio, el Municipio no está obligado a llevar los servicios públicos de acuerdo a la posibilidad que nos da la ley provincial. Pero, además, porque lo que estamos tratando de realizar es una proyección futura de la ciudad. Y en esta proyección, el Municipio no debe verse obligado a querer cubrir todo el nuevo territorio como si fuera el nuevo ejido”, indicó Scoppa.
Por su parte, el jefe del bloque oficialista, Martín Carranza, destacó que el trabajo que han realizado los bloques, tanto los que están trabajando actualmente como los de la gestión anterior, forma parte de una política de Estado en la que todos contribuyeron en la misma sintonía.
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