Los cambios en las formas de trabajo y los estilos de vida parecen una condena contra la salud. El sedentarismo y la creciente industrialización de los alimentos -dos signos de los tiempos- conspiran para que haya cada vez más personas obesas o con sobrepeso y que eso se convierta en un serio problema de salud pública. Sobre todo entre los niños de hasta 15 años: en Río Cuarto, el 46 por ciento de ellos sufre algún problema de peso.
Según datos del programa de prevención y tratamiento de la obesidad, que funciona en el Centro de Salud Municipal, al menos 1 de cada cada 5 niños son obesos. Se trata de chicos de hasta 15 años de edad, que tienen un índice corporal mayor a 30 (ver “cuándo se habla de obesidad”).
“En los niños de hasta 15 años, tenemos un 21 por ciento con obesidad”, confirma la médica del Centro de Salud María Vettore (MP 2855/9). “Pero si hablamos de sobrepeso, hay otro 25 por ciento de los niños que lo padecen. Allí, hablamos de los que tienen un índice corporal menor a 30”.
Esto significa que el 46 por ciento de los niños tiene, en mayor o menor grado, problemas de peso.
Los riesgos
Dentro del programa de prevención y tratamiento de la obesidad del Centro de salud hay 70 pacientes, y otro tanto trabajando en los dispensarios.
Los niños obesos presentan más riesgo de contraer diabetes, enfermedad cardiovascular y de desarrollar una obesidad mórbida cuando sean adultos. Además, se la considera como factor de riesgo de accidente cerebrovascular.
Todas soProxy-Connection: keep-alive Cache-Control: max-age=0 causas de muerte de primer orden a nivel mundial, y por eso es un problema serio de salud pública.
Entre las principales razones que explican la obesidad y el sobrepeso en los niños, los especialistas señalan sin dudar al sedentarismo y la mala alimentación como los responsables.
Sin embargo, la doctora Vettore también incluye la responsabilidad de los padres. “Es más cómoda la comida rápida. Los padres trabajan todo el día y, cuando llegan a su casa, buscan lo más rápido para comer. Es más fácil que los chicos estén sentados en una computadora a que estén en la calle, donde hay riesgos”.
Según la médica, el problema de la obesidad infantil emergió en los últimos 20 años. “Antes, los chicos obesos no existían. Pero tampoco existían los McDonald’s, ni existía la play”, reflexiona. “Antes, los chicos jugaban, salían a correr. Ahora, cuando le incorporás actividad física, fruta y verdura, el chico deja de ser obeso”.
Sin embargo, la obesidad no discrimina edad, y cada vez son más frecuentes los casos de jóvenes afectados por la diabetes derivada de la obesidad. Para Vettore, la mayoría podrían estar perfectamente sanos si hicieran actividad física.
“Es probable que un paciente de 45 años con 130 kilos tenga artrosis de rodilla, insulinorresistencia o diabetes, colesterol y triglicéridos altos. Eso lleva a que sea hipertenso y a que tenga insuficiencia cardíaca”, apunta la médica del Centro de Salud.
La obesidad es una enfermedad crónica que se puede controlar cambiando hábitos de alimentación. “Hace falta el trabajo de toda la familia. Porque el niño solo no puede cambiar la alimentación. Es muy trabajoso, pero si se mantiene, logra resultados”, sostiene Vettore.
Por último, de los pacientes que captó el Centro de Salud Municipal, el 23 por ciento de los adultos de 20 a 70 años sufre obesidad.
“Las personas obesas le salen muy caro al Estado”
Una faceta menos conocida del creciente problema de la obesidad -sobre todo cuando aparece a temprana edad- es que las personas que la sufren le terminan costando muy caro al sistema de salud. Es que ese tipo de problema de peso es un disparador de varias otras enfermedades, algunas de las cuales incluso ponen en riesgo la vida de los pacientes.
La cantidad de individuos afectados por la obesidad va en aumento y es una fuente de preocupación para el Estado. Tal como explica la médica del Centro de Salud Municipal María Vetorre, el problema no es esa patología en sí, sino todas las morbilidades que trae aparejadas.
Enfermedades asociadas
Entre otras enfermedades, la obesidad generalmente produce hipertensión, diabetes, artrosis de rodillas, y colesterol alto. Todas son afecciones que requieren tratamiento médico, controles, estudios de distinto tipo y medicación.
“Un paciente obeso le resulta carísimo a la salud pública, porque tratar todas las enfermedades asociadas cuestan mucho dinero”, admite Vettore, quien trabaja en el programa municipal de prevención y tratamiento de la obesidad desde que fue creado, a fines de 2010.
Costos de referencia
Si bien el tratamiento difiere al que se le da en la salud pública, bien vale tomar como referencia lo que ocurre en el sector privado.
Allí, un paciente obeso le cuesta a su obra social -o prepaga- alrededor de 600 pesos por mes para tratar las varias patologías asociadas a su
problema de peso. Ese gasto, normalmente incluye medicación contra la hipertensión, colesterol alto, artrosis, diabetes, análisis de laboratorio, gimnasio y, en determinados casos, tratamientos estéticos.
La prevención es clave
Según aseguran en el equipo de nutricionistas que trabaja en los dispensarios municipales, todas las complicaciones de la obesidad, como la hipertensión, diabetes y enfermedades cardíacas, representan un gasto muy grande en medicación y hospitalización. Sin mirar más allá, los problemas de corazón son una de las principales causas de muerte en el país.
Paula Grop (MP 2.199) está segura de que el impacto económico sobre el sistema de salud es importantísimo y sostiene que la clave es la prevención. “La obesidad influye directamente sobre la economía del sistema sanitario. Por eso, es clave que podamos actuar antes de la obesidad, en una etapa de prevención durante la lactancia materna, en la etapa preescolar y escolar”.
Para Cecilia Elaskar (MP 1.288), además, al problema hay que evaluarlo en términos de mortalidad y morbilidades y, entre las últimas, en especial las discapacidades.
“Hay que tener en cuenta no sólo la mortalidad, sino la morbilidad. Por ejemplo, la obesidad genera complicaciones a partir de la diabetes, hay gente que desarrolla por ejemplo un ACV y queda invalidada y carga con una discapacidad laboral de por vida”, alertó.
Cuándo es obesidad y cuándo sobrepeso
La obesidad y el sobrepeso se definen en función del Índice de Masa Corporal (IMC), una relación entre estatura y el peso.
-Bajo peso: IMC por debajo de 18.
-Normalidad: IMC entre 18 a 24,9.
-Sobrepeso: IMC entre 25 y 29,9.
-Obesidad: IMC mayor a 30.
El índice de masa corporal
El índice de masa corporal relaciona peso y estatura.
El cálculo se hace dividiendo el peso (kg) por la estatura al cuadrado (m2).
Por ejemplo, para una persona que pesa 75 kilos y mide 1,77 metro, el IMC es: 75 % 3,1329 = 23,93.
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