Otra marcha se realizó en la tarde noche del sabado, partiendo desde la explanada de los ex Colegios Normal-Nacional, punto de encuentro para el reclamo por el esclarecimiento por el crimen de Sandra Colo y por la seguridad ciudadana.
Si bien la semana anterior el número parecía reflejar mayor presión por parte de los juninenses a una situación difícil que se vive en distintos barrios, con robos a mano armada, escruches, arrebatos, amenazas y otro tipo de situaciones que están ligadas a la inseguridad; este sábado sólo unas 150 personas dijeron presentes.
Aunque en esta oportunidad el sonido de bombas de estruendo, y el ruido de las “cacerolas” pusieron molestos a los que miraban desde la vereda de enfrente, hasta al mismo personal policial que acompañaba a los manifestantes.
Por un lado, el comienzo de los reclamos nació después del asesinato de Sandra Colo; con una investigación que si bien está rodeado de gran hermetismo, genera mucha ansiedad y expectativa.
Es que hasta el momento no hay imputados en la causa, sólo se habla de sospechosos sobre los cuales no se puede realizar pruebas científicas conforme a derecho; mientras que se tendrá que esperar los resultados de los elementos levantados en la escena del crímen, lo que significa que durante la semana que se inicia recién se sabrá la relevancia de los análisis comparativo de ADN, estudio toxicológico y pericias anátomo-patológicas.
Por otro lado, a pesar de que desde los distintos barrios, se reclama más control policial, mayor seguridad y detención de los delincuentes, el hecho no se trasladó a la iniciativa de marchar todos juntos; una vez más el desinterés se puso de manifiesto, el grito ciudadano es débil, y parecería que las quejas sólo tienen lugar en la charla de la esquina.
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