Estas pequeñas líneas tienen el objetivo de intentar ser aclaratorias o, al menos, advertir a muchos medios de comunicación sobre una prédica constante con respecto al funcionamiento de los partidos políticos y en particular del mío, la Unión Cívica Radical.
Se genera aquí una percepción de que estaríamos más cerca de nuestros problemas como organización política que a los problemas de la sociedad.
Es esta una situación propia de la desinstitucionalización del país y del triunfo de las tradiciones individuales y, porque no, de corte autoritario.
La regla en cualquier democracia moderna y fuerte es que la participación política se canaliza a través de los partidos políticos y es a través de estos de donde deben surgir proyectos políticos colectivos y horizontales.
Es este un debate profundo que definitivamente afecta el funcionamiento de nuestra sociedad.
La raíz de nuestros males no esta en índices económicos coyunturales sino en la anémica situación institucional y el funcionamiento de las instituciones políticas es uno de ellos.
Cuanto bien le haría al país que el Partido Justicialista adecue su funcionamiento al de un partido político moderno.
Cuanto bien le haría al país que fuerzas políticas nuevas (muchas de ellas desprendimientos de la UCR por cierto) le den organicidad a su vida interna o vuelvan a nutrir las filas de su partido de origen.
Iniciar el camino hacia instituciones partidarias horizontales y colectivas implica en el fondo de la cuestión saber hasta donde la sociedad argentina y sus actores políticos están dispuestos a aceptar reglas básicas de la democracia representativa y participativa.
Es esta una pequeña inquietud de un militante de un Partido ante una idea que subyace en la sociedad y en la que muchas veces los medios de comunicación contribuyen a hacerlo.
El día que los partidos políticos sean más importante que las personas, habremos iniciado el camino hacia una democracia moderna y estable.
Emiliano Alvarez Raso
Vicepresidente Comité Nacional
Juventud Radical
Comentá la nota