Cuando se recurre a la extorsión como el único medio para una protesta

Cuando se recurre a la extorsión como el único medio para una protesta
Si nadie hace paro mejor un piquete o corte de ruta para garantizar la efectividad de la medida de fuerza. Moyano, Cristina y un reclamo que resulta rehén de intereses políticos. Columna de opinión.

La CGT moyanista utilizó muy bien el reclamo legítimo de la clase media que en dos oportunidades se expreso con una multitud en las calles. Las medidas restrictivas a la compra de dólares, las trabas a las importaciones y por las dudas cualquier intento de la presidenta de presentarse a una re-reelección han sido el motor de las manifestaciones más populosas que se recuerden en San Juan y en la Argentina después del 2001.

Es el sector de la sociedad que ahora pide políticas que le favorezcan sin que ello signifique un enfrentamiento de clases. El reclamo de la gente; vino como anillo al dedo a la CGT de Hugo Moyano que so- pretexto de atender un reclamo generalizado; busca pegarle duro a la presidenta de la Nación tras el enfrentamiento que los tiene como protagonistas una vez que Cristina les llamara la atención por sus prácticas extorsivas.

En otro momento el mismo Moyano hubiese salido a criticar a los caceroleros y jamás lo hubiésemos visto, por ejemplo, entrevistado en el canal de noticias de Magnetto. Hoy las cosas han cambiado y el 20N demostró que por la razón o por la fuerza la sindical obrera cumplirá sus objetivos. El paro es un derecho constitucional y decidirlo como medida de protesta es tan válida como plantear el descuento de los días no trabajados. Lo que resulta inadmisible y, vivimos desde hace muchos años como algo natural; es el corte de rutas, puentes y piquetes amenazantes para quienes no opinan igual.

Los camioneros tienen todo el Derecho de no ir a trabajar cuando hacen paro pero no tienen ningún derecho de impedir que otros trabajen. Enrique Castro en San Juan declaró el pasado martes que “los compañeros vamos a ir a las rutas a concientizar las razones de la protesta”. ¿Esto cómo se entiende? Imaginemos la situación: Viene un camionero por la ruta y frenan su camino un grupo de “compañeros” que quieren “explicarle” las razones de la medida de fuerza. El chofer decide no aceptar la “explicación” y seguir su camino. ¿Es factible esta chance? Traslademos el ejemplo a un paro docente, e imaginemos a los maestros impidiendo el ingreso a clases de aquellos que deciden no acatar una medida de fuerza. Sería un verdadero escándalo y resultaría inaceptable. Sin embargo, la misma medida tomada por piqueteros pasa a ser parte del folclore en donde se miden los alcances de un paro. Obviamente si me impiden trabajar, habrá un alto acatamiento a la medida.

La gente lo tiene muy claro y no se dejará usar por intereses mezquinos que solo buscan un beneficio personal. San Juan fue una isla la semana pasada y el amplio apoyo a la figura “G” es lo que terminó gravitando en la decisión de los gremios que se debaten entre lo que piensan y los que deberían hacer para conformar a su jefe cegetista. De todos modos la postura tibia les terminará costando caro. Es como decir: “Estoy de acuerdo con tu reclamo, pero no cuentes conmigo”.

Esto recién empieza y al ser el 2013 un año electoral entrarán en juego todas las posiciones políticas, personales y mediáticas. El electorado es un buen entendedor de éstas variables y sabrá discernir entre sus reclamos y los que utilizan esas necesidades para embanderarse como los grandes salvadores de la historia. No se confundan, porque con la extorsión del piquete solo logran cambiar el destinatario de las broncas colectivas.

Comentá la nota