“Cuando se paga por sexo se sostiene a las redes de trata”

“Cuando se paga por sexo se sostiene a las redes de trata”
Así lo expresó Fabiana Tuñez -en nombre de La Casa del Encuentro-, quien junto con Fernanda Rodríguez -de la Asociación Civil Unidos por la Justicia- dialogaron con los medios de prensa locales. Ambas tuvieron a su cargo una charla sobre la temática en el Colegio de Abogados departamental.
En el Colegio de Abogados del Departamento Judicial Azul se realizó una charla sobre violencia de género y trata de personas, la cual fue organizada por la institución colegiada en conjunto con la Asociación Civil Unidos por la Justicia y La Casa del Encuentro.

Fue una jornada de sensibilización y toma de conciencia donde se abordó la problemática de trata de personas, un flagelo que crece día a día y que involucra a toda la sociedad. Se contó con un panel de especialistas que disertaron y dieron su visón sobre la problemática social; al mismo lo conformaron Fabiana Tuñez -de la Casa del Encuentro-, Fernanda Rodríguez -de la Asociación Civil Unidos por la Justicia-, y el fiscal Federal de Morón, Sebastián Basso.

El objetivo de la charla fue justamente concientizar y debatir sobre este nuevo flagelo y capacitar a toda la sociedad sobre las medidas y prevenciones a seguir. Justamente, en una entrevista que brindaron a los medios antes de la charla las especialistas Fabiana Tuñez y Fernanda Rodríguez, en un inicio explicaron que la charla iba a consistir en pensar “cuál es la incidencia que tiene esta problemática de la violencia de género y la trata de personas en nuestra sociedad y, de alguna manera, compartir conocimientos y experiencia con el objetivo de lograr la sensibilización. Y, por el otro lado, también la prevención y de qué forma muchas veces como sociedad podemos tomar algunos elementos como para poder evitar este problema de la trata de personas que hoy en Argentina es un grave problema, porque estamos hablando de más de 600 mujeres y niñas que están desaparecidas por la trata para la explotación sexual y es algo que no es que les pasa a otros, sino que es algo que le está pasando a muchas familias argentinas. Por eso es importante que en cada pueblo, en cada provincia, hablemos de este tema, perdamos el miedo y comencemos a actuar para poder evitarlo”.

- ¿Falta conciencia sobre el tema y su gravedad en Argentina? ¿Por qué?

- “Falta conciencia porque tenemos naturalizada la existencia de algunos lugares donde pensamos que no pasa nada y en realidad allí está el origen de todo. En la Argentina se habilitan con eufemismos lugares que son efectivamente prostíbulos, donde ahí hay delito ya desde el inicio porque allí hay proxenetismo, hay explotación de la prostitución ajena, que es un delito, porque en cada prostíbulo hay trata de personas que es otro delito federal y, fundamentalmente, porque allí también en los prostíbulos lo que hay es explotación sexual. Porque por más que nosotros pensemos que en los prostíbulos están las mujeres que quieren estar y que son lugares de vida alegre, en realidad la gran mayoría de las mujeres que están allí son mujeres que de una u otra manera están siendo vulnerados sus derechos humanos básicos a vivir una vida libre de violencia. Por eso consideramos que es importante que se empiece a atender esta problemática con la suficiente premura y nosotros como sociedad dejemos de mirar para otro lado. Recién veníamos por la ruta y veíamos un prostíbulo y lo vemos como parte del paisaje. Y las mujeres que desaparecieron en este país no se las tragó la tierra, están en los prostíbulos de todo nuestro país. Por eso es tan importante que empecemos, por un lado, a cortar con algunas complicidades que hay alrededor del negocio de la trata, porque hay diversos sectores involucrados; y en lo que nos puede competer como sociedad, empezar a decir ‘no, en el prostíbulo no está todo bien, en el prostíbulo hay trata’. No podemos ver para otro lado. Cuando vemos un prostíbulo o cuando vamos a ir a un prostíbulo, pensemos dos veces, y si vamos igual, por lo menos tratemos de ayudar haciendo una denuncia anónima, llamando al 145. La realidad es que están bajando los niveles de víctimas en cuanto a edades, cada vez son más jovencitas y niñas. Entonces, yo me pregunto: ¿qué nos pasa como sociedad?”.

- ¿El caso de Marita Verón fue un punto de inflexión en el tema?

- “Creo que sí, que fue un punto de inflexión. De pronto apareció una madre con un nivel cultural y de clase media buscando a su hija, pero en realidad esto no es nuevo. Lo de Marita Verón fue lo que llevó a los medios este tema, fue lo que llegó hasta Estados Unidos, a los ámbitos internacionales. Pero hubo muchas Maritas Verón, desde los crímenes que hubo de mujeres, lo que se llamaba ‘El loco de la ruta’ en Mar del Plata. Eso era trata, pero no le estábamos dando la importancia que tenía. Hoy nos estamos dando cuenta que cualquiera de cualquier estrato social y en cualquier provincia o pueblo puede ser una víctima de trata. Recientemente, una chiquita en Buenos Aires fue a ver un programa de televisión y después desapareció. En ese programa de televisión es la segunda chiquita que desaparece, y que luego aparece en La Plata. Acá tenemos que tener cuidado”.

- ¿Existe una red de contención para las víctimas de trata y poder darles asistencia psicológica?

- “Siempre nosotras decimos que para la recuperación de un proyecto de vida de una víctima de trata mayor de edad tenemos que hablar de aproximadamente 3 ó 4 años. Si la víctima es menor de edad, esa cifra la tenemos que duplicar, y para eso es necesario una asistencia integral sostenida en el tiempo para todas las víctimas de trata, porque hay varios factores: o vuelven al circuito de la trata porque se sienten que no están apoyadas o sienten que quedan estigmatizadas, y creo que ahí falta dar respuesta y, fundamentalmente, lo que tenemos que garantizar es el acceso a Justicia gratuito y real para todas las víctimas”.

- Desde el Estado, ¿qué acciones o políticas públicas se están desarrollando o se necesitan llevar adelante?

- “En la actualidad todo lo que es el soporte de víctima por parte del Estado se maneja por medio de lo que es la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (SENNAF), que pertenece al Ministerio de Desarrollo Social de Nación. Las provincias tienen que, a través de sus propios programas, solicitar un dinero o establecer un programa para víctimas de trata, donde la Nación colaboraría con parte de su presupuesto y, por otro lado, ellas brindarían otro aporte del presupuesto para organizar este tema. Lo cierto es que la deuda con respecto a un programa de asistencia social a víctimas a nivel nacional es muy fuerte y no se ha dado. Yo una vez tuve una entrevista con una víctima que había sido tratada y que tenía mucho miedo. Quería concurrir a la Facultad y para poder salir necesitaba -de alguna manera por su condición psicológica de gran temor- poder contar con una movilización. Ella me dijo: 'Bueno, mis tratantes tienen universidad o programa UBA XXI en las cárceles y yo, que soy una víctima de trata, no lo tengo’. Pero esto tiene una lógica, o sea, el Estado funciona bien cuando da este tratamiento y cuando trabaja el tema de la resocialización y el tema en cárceles. Lo que uno quiere es poder avanzar hacia sociedades que trabajen con mayor profundidad lo que son los programas de víctimas”.

-¿Cuáles serían los obstáculos en la investigación y qué se necesitaría implementar para tomar medidas de prevención?

- “En la investigación existen muchísimos obstáculos, creo que el mayor es el que se relaciona con lo cultural, en cuanto a la naturalización de la prostitución. Verla como una necesidad. Tal vez muchos de los que hoy están aquí escuchándonos han tenido su inicio sexual en estos lugares. Pensar que esto es una profesión, que poner a una persona durante dos horas al objeto y a merced de otro sujeto, es posible pensarlo como el oficio o trabajo más grande del mundo, o sea, Santo Tomás de Aquino decía que los prostíbulos eran a las ciudades como las cloacas a los palacios, bueno, hablaba de este concepto de la prostitución como necesidad y hablaba de que éramos depositarias las mujeres en cuanto a la necesidad de los hombres. Es decir, hay un concepto muy fuerte que está muy naturalizado y con el que tenemos que luchar”.

- ¿Es una lucha cultural?

- “Exacto, entonces es una lucha que nos va a llevar muchísimo tiempo. Poder contemplar una víctima de trata y no ver detrás de ella aquella persona que tiene que llevar una investigación que espera encontrar una víctima que sea buena, temerosa, o que tal vez no sienta que la prostitución es un trabajo. Porque acá tenemos que separar: Argentina establece en su legislación muy claramente que la prostitución que ejerce una persona libremente está permitida, en este sentido es abolicionista; pero está prohibida la explotación sexual ajena”.

- ¿Pero no es muy delgado el límite?

- “El límite es súper delgado, porque en realidad cuando uno empieza a ver las historias de vida siempre encuentra la acción del proxeneta. Es decir que, de alguna manera, somos contradictorios y faltamos a la verdad y a la honestidad. Porque cuando uno analiza documentos como los que ha trabajado UNICEF en el año 1990 sobre la niñez prostituida, si bien todos los países nos rajamos las vestiduras diciendo que la prostitución infantil no está permitida, las historias de vida en un 80 por ciento de las mujeres nos demuestran que iniciaron su actividad en la prostitución alrededor de los 13 años”.

- ¿Es una realidad en todo el país?

- “Sí, en todo el país y te diría en toda la región y a nivel mundial”.

- ¿Cómo está funcionando el 145? ¿Han recibido muchas denuncias?

“El 145 es una línea a nivel de Nación donde cualquier persona puede hacer una denuncia en forma anónima, dando los detalles del lugar, el horario y todos los detalles que más se acuerde, porque esto también es importante. Porque si decimos ‘en la esquina de tal con cual… una puerta naranja…’ no sirve. Cuantos más detalles y precisiones podamos dar a esa denuncia, obviamente que vamos a ayudar y vamos a incentivar también a la Justicia para que investigue, para que la Oficina Fiscal de Secuestros Extorsivos y Trata de personas o los dispositivos que hay de trata a nivel provincial en cada uno de los Ministerios públicos fiscales del país investiguen. Digamos que esa es nuestra colaboración, la denuncia anónima. La otra colaboración es la que Fernanda recién mencionaba muy bien: es este cambio cultural que nos tiene que ayudar a empezar a pensar de que no hay mujeres buenas y mujeres malas, que las mujeres buenas son las mamás, las esposas, las hermanas de y las mujeres malas son aquellas que están en el prostíbulo. Pero resulta que nos casamos con las mujeres buenas pero después vamos al prostíbulo. Y el problema es que cuando hablamos de trata, también tenemos

Comentá la nota