Lo reveló el comisario Oscar Terrera, el primero en llegar al hogar de Lucía Gallo y su pareja Emanuel Figueroa, acusado de ser el autor del hecho. La mujer se debatía anoche entre la vida y la muerte. La aparición de una infección preocupaba a los médicos.
En diálogo con EL LIBERAL, el funcionario recordó que “(a la joven) se le observaban partes de la cara y del cuerpo quemado y despedía un fuerte olor a cabello chamuscado”.
“Cuando intenté ayudarla a subir al patrullero –evocó el entrevistado- volvió a gritar pidiendo que no le tocara la espalda. Seguidamente, le abrí la puerta del móvil diciéndole que se sentara de la forma que no le doliera y luego los trasladé al hospital donde ella llegó pidiendo a alaridos que la ayudaran a sacarse la ropa pegada al cuerpo”.
De acuerdo con la reconstrucción de los hechos que efectuó el personal policial, la pareja se retiró en las primeras horas del sábado de un boliche bailable en el centro de esta ciudad, al que habrían arribado por separado.
Alrededor de las 6, un llamado telefónico alertaba a los efectivos a la oficina de guardia de la Seccional 43 que, en el interior de una casa del barrio Mistolar, había una mujer que se había prendido fuego.
Terrera contó que al llegar al domicilio señalado, encontraron al agente de Policía Emanuel Figueroa (23 años), de cuclillas con gestos de dolor y le mostró las manos que presentaban quemaduras.
Al preguntarle qué había sucedido, si le había explotado una garrafa o algo, su subalterno le respondió: “Mi mujer se prendió fuego y me quemé las manos por apagarla”.
A ambos se los trasladó en el patrullero al hospital pampeño, donde mientras la mujer era asistida en la guardia, Figueroa afuera lloraba y caminaba sin parar.
Alertados de que el matrimonio tenía un niño de 10 meses, le preguntamos a Figueroa sobre el mismo y él contestó a su jefe que no sabía dónde estaba.
Por esa razón, de inmediato Terrera y otros efectivos se trasladaron nuevamente a la vivienda donde había ocurrido la tragedia. “Al ingresar en la misma encontramos todo desordenado y el niño no estaba. Luego de examinar con linternas en los alrededores sin resultados positivos nos trasladamos hacia la casa de la abuela materna a donde ya habían llevado al niño”, contó el jefe de dependencia.
Al retornar al nosocomio, el matrimonio ya había sido trasladado al hospital 4 de Junio de Presidencia Roque Sáenz Peña (Chaco), allí la joven ingresó con quemaduras de 2º y 3º grado en el 50% del cuerpo, además de las vías respiratorias.
Desde un primer momento, fue internada en la unidad de terapia intensiva, donde se encuentra entubada luchando por su vida.
En tanto, el policía también está internado en la sala 2 del mismo nosocomio, aunque sus heridas no revisten gravedad.
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