El objetivo del radical Gustavo Posse de propiciar un armado opositor al kirchnerismo en la Provincia, generó ayer un fuerte cimbronazo en la UCR donde varios dirigentes salieron a advertir que no están dispuestos a suscribir un acuerdo electoral con Mauricio Macri.
“Hay dirigentes que pretenden trasvasar los límites ideológicos de la UCR llevando al partido a frentes electorales que intentan satisfacer no sólo sus apetencias personales, sino también contar con el acompañamiento de sectores poderosos de los formadores de opinión y corporaciones económicas ajenas a los intereses genuinos de la sociedad que son los que siempre ha defendido el radicalismo”, señalaron dirigentes partidarios encabezados por la futura secretaria general del Comité Provincia, Cecilia Moreau. “No se puede interpretar de otra manera el anuncio de una estrategia común con el macrismo y el sector del PJ disidente”, añadieron.
Pero además, la movida también generó el rechazo puertas afuera del partido: el Frente Amplio Progresista salió a advertir que no lo cuenten en esa estrategia electoral.
“No existe ninguna posibilidad que el FAP sea parte de un armado de esas características políticas, por la incompatibilidades ideológicas y de metodologías”, disparó el diputado provincial Juan Carlos Juárez.
Pero Posse siguió ayer en busca de consolidar el acuerdo y se reunió con Francisco De Narváez.
“Se reunieron para conversar y coincidir sobre la necesidad de ser todos parte de un Frente de Unión en la Provincia. La decisión de convocar a todos quienes sentimos la obligación de representar a los ciudadanos que reclaman por una provincia normal, por un país normal”, indicó una fuente denarvaísta.
El hijo de Melchor Posse ahora se propone convencer a la UCR de sus planes, al punto que mañana tiene previsto un encuentro con el diputado Ricardo Alfonsín, según trascendió.








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