“La humillación personal, familiar y social que sentimos a raíz de la noticia sobre el intento de cierre, ha sumido a todo nuestro núcleo familiar en una profunda depresión con un fuerte impacto sobre nuestros hijos por la frustración que viven de no poder alcanzar un futuro digno. La angustia de nuestros hijos se profundiza aún más por la exclusión del seno educativo y social al cual hoy pertenecen”, dicen los empleados en una carta dirigida a Varela al Día. El otro costado que no se ve, en una decisión empresaria que se “arregla” pagando indemnizaciones. Mientras tanto, en poder politíco sigue gestionado ante el gobierno nacional para evitar el cierre o reabrir la empresa.
El accionar de AGFA Bélgica ha sido tan perverso, que ni siquiera han permitido la posibilidad de analizar escenarios alternativos para garantizar la continuidad de nuestra Planta.
La humillación personal, familiar y social que sentimos a raíz de la noticia sobre el intento de cierre, ha sumido a todo nuestro núcleo familiar en una profunda depresión con un fuerte impacto sobre nuestros hijos por la frustración que viven de no poder alcanzar un futuro digno. La angustia de nuestros hijos se profundiza aún más por la exclusión del seno educativo y social al cual hoy pertenecen.
La presentación de un Procedimiento Preventivo de Crisis el 14 de Noviembre de 2011 (Exp. 1-2015-1481123) con el fin de cerrar la Planta Varela, esgrimiendo argumentos falsos, en medio de los festejos de finalización del ciclo lectivo de nuestros hijos, previo a los festejos familiares de la Navidad y El Año Nuevo y a la organización de las vacaciones de verano, busca claramente generar un daño mayor al ya ocasionado por la pérdida de la fuente de trabajo, dejando sepultados nuestros sueños.
La angustia y bronca que sentimos todos es imposible de explicar, ya que no es digno de empresas internacionales, que se llenan la boca diciendo que "el personal es el recurso mas importante de la compañía", actuar de este modo y mas aun casi sobre los festejos navideños y de fin de año con nuestras familias, mientras que los directivos Belgas festejaran felices con champagne Francés la próxima navidad y el cierre de AGFA Varela. En cambio nosotros aquí en silencio y con los ojos bañados en lágrimas junto a nuestras familias, estaremos pidiendo a Dios y las autoridades que nos ayuden a revertir esta medida salvaje y sin sentimientos.
En conclusión, "La humillación y degradación personal, familiar y social que sufrimos por este intento de cierre con el despido masivo de todo el personal durante la navidad, propia del capitalismo sin sentimiento, no tiene precio, ni tampoco la falta de ética, moral y profesionalismo de los niveles directivos de AGFA Bélgica, carentes de principios y valores a la hora de ejercer sus responsabilidades".
Queremos agradecer por anticipado a las autoridades todas las medidas que se puedan tomar para revertir esta medida demencial y sin sentido de AGFA Bélgica.
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