El primer round comenzará hoy a las 15 en el despacho de Gabriel Bermúdez. Esta paritaria encuentra a las cuentas municipales más ordenadas que antes y al intendente con un mayor desgaste político.
Son dos datos si se quiere contradictorios, pero igualmente ciertos. ¿Cómo es posible que la abrumadora herencia de Luis Juez -los costos de una planta de 10 mil empleados- haya sido medianamente contenida y, con la misma fecha de corte, el jefe comunal esté más débil? Nunca las respuestas son fáciles cuando se abandona el campo de los hechos objetivos y se ingresa al terreno de la psicología.
Todos esperan para esta edición de las periódicas negociaciones un comportamiento más racional de los actores, y la verdad es que el secretario general del gremio, Rubén Daniele, hasta ahora ha tenido una actitud medida, al punto de pisar hasta después de Semana Santa tratativas que, en un principio, iban a comenzar en marzo.
Así y todo el gremio hizo la semana pasada los deberes con su frente interno -reunión de las comisiones Directiva y Salarial con el cuerpo de delegados- y hoy asistirá con una cifra de dos dígitos para pedir un incremento porcentual: presuntamente el 20%.
Otra disposición gremial y, coincidentemente, municipal es que se negocie un acuerdo abierto. Esto es, un aumento porcentual por sólo parte del año, porque la espiral inflacionaria recomienda al gremio no refrendar compromisos que pueden quedar rápidamente desbordados, y al municipio no atarse un corset estando tan indefinido el contexto político y macroeconómico nacional.
Es muy probable que esta doble cautela beneficie las negociaciones, al asegurar un porcentaje manejable y revisable, según el comportamiento inflacionario y el presunto benéfico impacto en los ingresos municipales de un año de mayor actividad económica y, por eso, de mejor recaudación.
Hasta ahora no han trascendido datos sobre el comportamiento de la recaudación municipal. La comuna ha sido celosa para guardarlos discretamente y el gremio tampoco ha vociferado sobre el estado de la caja, pese a tener acceso, como siempre, a la situación de las cuentas del Palacio 6 de Julio.
La extrema movilidad del Gabinete de Giacomino determinará dos novedades para las negociaciones que comenzarán esta tarde: los dos principales negociadores serán debutantes. Ya no estará Guillermo Luque, que será reemplazado por el núbil Walter Arriola (Gobierno), y Gabriel Bermúdez (Economía) estará sentado en la silla que antes ocupaba Miguel Pozzolo.
Adicionalmente, habrá una inversión del peso en las tratativas. Bermúdez será el que llevará el peso de la negociación y Arriola se desplazará hacia un segundo plano. También estará, como antes, el aporte de prudencia que siempre puso el asesor letrado, Carlos Varas, mientras que detrás de escena, como refuerzo para el debutante Arriola, jugará sus buenos oficios el peronista Marcelo Cáceres (Relaciones Institucionales).



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