Los cruces más peligrosos para peatones

"¿Cómo me vas a tirar el auto encima, animal? ¡No ves que voy por la senda peatonal y tengo paso!", le dice una mujer a un conductor que transitaba por la avenida Rivadavia y giró, casi sin desacelerar, en José María Moreno, en la esquina más riesgosa de Caballito. La respuesta no tardó: "¡Apurate querida, si no te llevo en el capot!".

La escena se replica a diario en varios puntos de la Capital. Como el más experimentado equilibrista, el peatón debe lidiar cada día con muchos conductores hostiles, en una friccionada convivencia con 1,6 millones de autos, 100.000 motos, 55.000 camiones, 36.000 taxis y 9800 colectivos. Unos y otros se acusan de "imprudentes", pero pocos se reconocen como tales. La mala noticia: en 2011 hubo al menos 35 peatones muertos en accidentes viales y 7111 personas atropelladas por colectivos, autos y motos.

En la ciudad hay muchas esquinas críticas para los peatones o cuadras que realmente representan un riesgo al caminarlas, ya sea por la velocidad de los vehículos, la cercanía con los caminantes o la ausencia de controles. En este combo se enumeran los principales sitios donde más accidentes se producen a diario y donde se advierte que un error humano podría causar una tragedia en sólo de segundos.

QUE PASE EL PRIMERO

Enla esquina de Sarmiento y Florida, al igual que en el cruce de esta transitada arteria con Bartolomé Mitre, peatones y conductores se dirimen en lucha para ver quién avanza primero, pese a la existencia de un semáforo. Aquí los peatones son los más imprudentes. El tiempo urge tanto que la espera para avanzar -el hombrecito blanco del semáforo peatonal- es una utopía. Muchos ni siquiera lo observan y avanzan por Florida conectados a sus auriculares. Hasta que los sorprende la bocina de una moto que, como tiene la luz verde, no detiene su marcha. Así, están los que se salvan de milagro, los que se asustan, los que ignoran la situación y los que son atropellados.

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CALLE ANGOSTA

Talcahuano entre Lavalle y la avenida Corrientes es una cuadra caótica para el transeúnte. ¿La razón? El ancho de la vereda es muy escueto -dos caminantes enfrentados se chocarían si uno no cede el paso-, mientras que varias líneas de colectivos circulan por allí a toda velocidad, con el fin de llegar a cruzar Corrientes antes de que el semáforo se ponga en rojo. Talcahuano al 500 es una cuadra muy concurrida por su cercanía a los tribunales, por tanto un tropiezo o un error de un conductor que lo haga perder el control podría ser trágico. Lo peor: faltan controles que mitiguen el exceso de velocidad.

PELIGRO: COLECTIVOS

Por Santa Fe y Juan B. Justo, en el puente Pacífico, transitan y giran numerosos colectivos. Por lo tanto, los peatones que salen de la estación Palermo del ferrocarril San Martín, y de la estación homónima de la línea D del subte, están expuestos a los numerosos vehículos de pasan raudamente, o bien que giran sin poner atención. Para el Gobierno de la Ciudad, según la cantidad de personas atendidas por el SAME, este cruce es uno de los cinco más críticos por la cantidad de accidentes que se producen anualmente, al igual que el mencionado cruce de Rivadavia y Acoyte, en Caballito.

TIERRA DE NADIE

Las dársenas de colectivos urbanos con decenas de refugios frente a las terminales de trenes de Retiro son un peligro para el caminante. Cruzar Ramos Mejía entre Antártida Argentina y la avenida del Libertador es una odisea para el visitante o para el más porteño de los porteños: el peatón que llega o sale presuroso de este punto neurálgico de transbordo y no respeta los semáforos. Frente a este escenario, los colectiveros apuestan doble: pasan a toda velocidad cerca de las paradas, donde, paradójicamente, esperan numerosos pasajeros. Toda imprudencia vale. Aquí, donde a diario hay accidentes, también hay muy poca presencia policial y del gobierno porteño..

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