Cruces entre Rusia y EE UU por Siria

Moscú señaló que Washington apoya actos terroristas de los rebeldes. El Departamento de Estado admitió que no condenó el atentado que mató a cuatro altos funcionarios del gobierno de Damasco, pero justificó la violencia opositora.

Mientras Rusia y Estados Unidos volvieron a cruzar acusaciones sobre la postura de cada uno en los hechos de violencia ocurridos diariamente en Siria, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, llamó a la comunidad internacional a reunirse y “actuar” en forma urgente para “detener la matanza” en el país árabe. Ayer grupos opositores denunciaron el despliegue de tanques de guerra, helicópteros y al menos 2000 soldados hacia las dos ciudades más grandes de Siria, Alepo y Damasco, e informaron el asesinato de más de 50 civiles.

El conflicto sirio no sólo se dirime en territorio árabe. La disputa trasciende las fronteras y se desarrolla en el plano de las relaciones internacionales donde cotidianamente chocan las potencias en declaraciones cruzadas. Así es como, un día después de que la secretaria de Estado, Hillary Clinton, acusara a Rusia, China e Irán por “descarrilar” los intentos de la comunidad internacional por encontrar una salida a la situación Siria; el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Sergeui Lavrov, respondió señalando que el país norteamericano “apoya actos terroristas” de la oposición contra el presidente sirio, Bashar al Assad, y busca “imponer su voluntad” en el Consejo de Seguridad de la ONU. El Departamento de Estado no se quedó con la boca cerrada, y a través de su vocera, Victoria Nuland, rechazó esas declaraciones aunque reconoció que no condenaron expresamente un atentado que causó la muerte de cuatro altos funcionarios del gobierno sirio la semana pasada. Añadió que los EE UU no ven la violencia como la solución del conflicto y no aprueba su empleo, pero "lamentablemente no es sorprendente que las personas intenten defenderse por sí mismas".

Como si hubiera sido llamado a terciar en la pelea, el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, llamó a la comunidad mundial a detener el derramamiento de sangre. "¡No lo demoren más! ¡Reúnanse! ¡Negocien!", pidió Ban en un discurso ante el Parlamento bosnio en Sarajevo. Agregó que todos están obligados a evitar las graves violaciones de los derechos humanos. "Por eso actuamos en Libia y en Costa de Marfil. Hoy, el mundo se ve desafiado por Siria", concluyó.

Mientras tanto, las fuerzas opositoras denunciaron la dureza con que el gobierno sirio está actuando en Damasco y Alepo, lugares que hasta la semana pasada habían sido inmunes a los enfrentamientos armados que ya llevan 16 meses. Precisamente, por ese rebrote de la violencia el jefe de operaciones de mantenimiento de paz de la ONU en Siria, Herve Ladsous, informó el retiro de 150 observadores. "Tenemos que tomar en cuenta la situación de seguridad, que es extremadamente delicada en muchos lugares", argumentó.

En tanto, la crisis humanitaria es cada vez más grande. Jordania informó ayer que instalará una gran ciudad-campamento cerca de la ciudad fronteriza de Mafrak para los sirios que huyen de la violencia con espacio para 130 mil personas. «

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