Cruces entre De Marchi y Carmona en el recinto

El demócrata habló de las “convicciones” de Cristina Kirchner por las carteras de lujo y el kirchnerista lo acusó de ser un lobbista de las petroleras. Las posiciones y conceptos de los otros legisladores mendocinos en una maratónica jornada.
La intervención de los diputados mendocinos estuvo marcada por una fuerte polémica entre el demócrata Omar De Marchi y el kirchnerista Guillermo Carmona, que desde sus bancas marcaron posiciones totalmente disímiles. El primero en hablar fue el ex intendente de Luján, quien está enrolado en el macrismo y dio uno de los discursos más virulentos ya que se opone a la expropiación de acciones de YPF.

“Si este proyecto sobre la falsa reestatización de YPF tuviera que tener un título, seguro sería ‘Las siete mentiras de los Kirchner’”, dijo para arrancar. Luego repasó los puntos principales en los que -a su juicio- el oficialismo incurre en contradicciones y en datos inverosímiles, como que si se toma el control sobre la mitad de YPF y la empresa es sólo el 30% del mercado “esto no significa recuperar la soberanía”. Además, dijo que a Mendoza se la perjudica porque las provincias deberán sindicar sus acciones con la Nación “tornando en ficticia la participación de la voluntad de las provincias”.

Pero De Marchi metió el dedo en la llaga de la bancada K cuando habló de las “convicciones” de los Kirchner. “Son tan profundas como la actuación del directorio estatal de YPF durante los últimos diez años y tan profunda como las carteras Louis Vuitton de la señora Presidenta”.

Aunque los diputados ultra K, como Carlos Kunkel, silbaron a De Marchi, fue Carmona quien desde su banca, muchas horas después, dijo que el demócrata había faltado el respeto a la investidura presidencial y a las mujeres. El maipucino fue más lejos: denunció que De Marchi tiene en su estudio de abogados como clientes a empresas petroleras “como Apache y Argenta” y que “la familia política del diputado es una de las principales distribuidoras de YPF (tiene estaciones de servicio)”.

Carmona fue largamente aplaudido por sus pares. De Marchi no estaba en el recinto cuando fue aludido, pero le avisó el otro diputado demócrata, Roberto Pradines. En una charla con Los Andes, De Marchi negó hacer lobby para las petroleras.

Las otras intervenciones de los mendocinos fueron menos potentes. El demócrata Pradines redondeó algunas ideas de De Marchi. “Acá hay traición porque estamos entregando los recursos de las provincias a la Nación, invito a todos los diputados de provincias petroleras a votar en contra de esta ley”.

En tanto, el kirchnerista Omar Félix aseguró que Repsol demostró que no estuvo a la altura de los intereses de un país que viene creciendo y de las provincias. “¿Por qué sostener a Repsol si en Mendoza tenemos la segunda refinería más grande e hizo faltar la naftas y desabasteció a la provincia y nos cobraba el gasoil un peso más caro que en otras provincias?”, se preguntó en voz alta. Casi en la medianoche del miércoles, otro justicialista, el secretario general de los petroleros privados, Dante González, le hizo su homenaje a los trabajadores de la refinería de Luján de Cuyo, donde él comenzó a hacer política.

Por el radicalismo, la primera en hablar fue Mariana Juri, quien le pidió al oficialismo que acepte los cambios que propuso la UCR y reconozcan al centenario partido como “el único que sabe qué hacer con YPF” y le advirtió al kirchnerismo que no quiso aceptar cambios en los artículos: “Después no se arrepientan algunos años después como sucedió con la privatización”.

Por su parte, Enrique Vaquié aseguró que “los mendocinos sentimos una gran pasión por el petróleo pero es mayor por el agua porque desde hace 128 años tenemos nuestra ley de Aguas. La pregunta que me hago, luego de escuchar a De Vido en este Congreso, que dijo que recién ahora con la intervención sabrán cuál es la magnitud de los daños ambientales que dejó YPF, es si el Estado podrá controlar a las demás empresas y si las provincias recibiremos algo de las multas que se apliquen”.

El broche, por el lado de los mendocinos, lo tuvo Enrique Thomas, quien como presidente del Frente Peronista, hizo uno de los cierres del debate. “Desconfío de que el proyecto oficialista sea la solución para la actual crisis de energía. Porque el oficialismo no tuvo, ni tiene, una idea sustentable sobre política energética. No la tuvo cuando estaba en vigencia el modelo estatal original; por eso impulsó la venta de YPF. No la tuvo tampoco cuando debió controlar el gerenciamiento de los propietarios privados. De una “lucidez” a la otra, el país autosuficiente y exportador de energía quedó convertido en país importador”, sentenció.

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