Exultante por los resultados futbolísticos de Atlético de Rafaela -ciudad de la que es oriundo-, Hermes Binner se quejó hoy ante la prensa de que ningún requerimiento periodístico estaba orientado hacia ese tipo de eventos deportivos. “¡¿Nadie me pregunta por Atlético?!”, planteó. Y ante la pregunta de compromiso, respondió: “Estoy muy contento”.
Con respecto a su actividad proselitista como candidato a presidente y de cara a las elecciones de octubre se mostró optimista, pero limitó sus respuestas a frases telegráficas “para no confundir” el Estado y lo institucional con lo político y electoral.
“Estamos muy bien (para las elecciones), con unas cuantas cosas bastante claras. Estamos contentos; estamos bien”, manifestó.
Con un poco más de amplitud, se refirió a la polémica suscitada la semana pasada con sus socios del radicalismo. En una reunión partidaria, Binner había dicho que el Socialismo era el partido del siglo XXI y que los demás eran del siglo pasado. La expresión enojó a los dirigentes provinciales y nacionales de la UCR, que mediante comunicados de prensa tildaron a Binner de “hegemónico” y lo acusaron de “maltratar” a los radicales. Esta mañana, Binner ratificó sus dichos, pidió restarle importancia a la polémica y dijo no comprender por qué sus aliados se molestaron tanto.
“¿¡Qué he dicho yo de malo?! La relación con los radicales es buena; no sé si he sido malinterpretado; habría que preguntarle a ellos”, planteó el mandatario. Y ante la recurrencia de las preguntas, insistió. “¿¡Qué he dicho?! Si en mi partido no puedo decir que nuestro partido tiene que crecer, y que puede ser el siglo XXI el siglo del socialismo.... Los radicales están en el Frente y nos hubiera gustado que estuviesen también a nivel nacional. No sé de dónde viene el malestar; nosotros no tenemos ninguno, al contrario”, aseguró.
Consultado sobre los dichos de Ernesto Sanz, quien lo acusó de haber “maltratado” a sus correligionarios, el gobernador mantuvo su postura. “Pero qué les hice; si ustedes me dicen qué les hice, yo puedo defenderme. Mejor no darle tanta trascendencia. ¿Qué quieren, explicaciones? Si yo no puedo decir algo dentro de mi propio partido... Cómo me voy a retractar. Si yo hubiera salido con una bocina a decirlo públicamente... Pero ha sido en el marco de mi partido, de una reunión que se hizo en mi partido. Hay que calmar los ánimos”, sugirió.
Binner negó que estas tensiones con la UCR repercutan en la Legislatura, que sigue teniendo una parálisis prácticamente total. “En realidad, no depende solamente de nosotros. La Legislatura tiene una composición donde somos una ínfima minoría dentro de la Cámara de Senadores, pero esperemos que empiece a funcionar. Nos preocupa que no se han resuelto temas fundamentales”, admitió.


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