Cruce de acusaciones que avivan rupturas en el sindicalismo mendocino

Cruce de acusaciones que avivan rupturas en el sindicalismo mendocino
La visita del hiperkirchnerista Julio Piumato ayudó a revelar algunas diferencias entre gremios locales. Mientras que su rival sindical de la CTA, Carlos Ordóñez, sostuvo que Piumato vino a "debilitar a los gremios confrontativos", los estatales de Sitea se aprestan a aprobar su incorporación a la CGT.
El panorama gremial mendocino también parece sumar olas al mar picado que ya supone el clima electoral en nuestra provincia. El híperkirchnerista Julio "a paso de vencedores" Piumato llegó con críticas hacia el sindicalista Carlos Ordóñez, que integra uno de los gremios más combativos al Gobierno y candidato a gobernador por un partido de izquierda. Ambos cruzaron acusaciones que, en el fondo, dejan entrever movimientos de ruptura en el sindicalismo local con la incorporación de Sitea a la CGT.

En la mañana del jueves, Piumato -principal referente del gremio de judiciales de la Nación y legislador vinculado al híperkirchnerismo- convocó a un acto en las escaleras de los Tribunales mendocinos. Allí, Piumato desgranó una serie de cuestionamientos hacia Ordóñez -titular del gremio de judiciales de Mendoza-. Entre otros, el diputado nacional sostuvo que Ordóñez politizó el reclamo salarial de los trabajadores en función de sus aspiraciones electorales.

Ordóñez es el candidato a gobernador que postula el partido Nueva Izquierda para las elecciones de octubre. Pero descartó que su postulación cuente con el aparato del sindicato que encabeza y que la intervención de Piumato en territorio local busca el objetivo de debilitar a los sindicatos más confrontativos del Gobierno.

El sindicalista mendocino retrucó, en primera instancia, que "nadie puede decir que no nos hemos enfrentado a los jueces. Nos hemos enfrentado a Iglesias, a Cobos, A Jaque y a la Corte. Nadie puede negar esto, es parte de la historia". En ese tren, aclaró que sí han reclamado ante el Gobierno provincial por incremento de salarios, entre otros aspectos, es porque "el poder judicial no tiene autarquía financiera. No podemos confundir a los trabajadores".

En su contraofensiva, Ordóñez buscó dejar en claro que no recurre al aparato gremial de los judiciales mendocinos para postularse: "Mi candidatura tiene que ver con la decisión de un colectivo de distintos partidos y organizaciones sociales. No tenemos nada que ver con la burocracia sindical empresarial que se llenó los bolsillos a costa del trabajo de muchos argentinos", disparó.

El sindicalista mendocino señaló que Piumato "es el que realmente utiliza un oportunismo político escandaloso, porque forma parte del Gobierno". En ese tren, recordó el vínculo del kirchnerista con Ariel Pringles que es referente local de Piumato y, a la vez, subsecretario de Relaciones Institucionales del Ministerio de Gobierno.

"Piumato viene por dos motivos. Porque hay una política de debilitar a los gremios confrontativos y porque viene a debilitar cualquier alternativa política del partido que representa", argumentó. Este vínculo de Piumato con Pringles fundamentaría la hipótesis que sostiene Ordóñez, quien al frente de Judiciales encabezó una de las campañas más fuertes que padeció la gestión de Celso Jaque y que se graficaba con el "Si cree que Jaque miente, toque bocina".

Pringles llegó al Gobierno de Celso Jaque de la mano del ex ministro Mario Adaro, a la postre, hoy juez de la Suprema Corte de Justicia. En su diatriba a Ordóñez, Piumato cuestiona que el gremio mendocino de Judiciales no haya reclamado a la Corte, como patronal, sino al Gobierno.

Ordóñez no separó este cruce de acusaciones con Piumato de una interna que se vive entre gremios judiciales. El mendocino es cosecretario general -es decir, número dos- de la Federación Judicial Argentina y sostuvo que el nuevo arribo del diputado oficialista se produce luego de que en Mendoza el gremio local logró un aumento salarial del 36,6 por ciento.

Mercado de pases: Sitea a la CGT

Por detrás del fuego cruzado, también fue notoria la participación en el acto de Tribunales de Víctor Dagfal, líder de Sitea, otro de los gremios que ha dado dolores de cabeza al gobierno de turno. Dagfal confirmó a MDZ que en el seno de Sitea hay un fuerte debate por su pase a la CGT y nombró a Ariel Pringles -junto a los gremios de Televisión y de Gráfica- como nexo y con quienes se comparte una visión en común sobre el sindicalismo.

Sitea nunca perteneció formalmente a la CGT o la CTA, las dos centrales obreras. Aunque participó en distintas marchas de protesta junto a Raquel Blas y Carlos Ordóñez, el gremio siempre mantuvo un margen de distancia.

Dagfal no ahorró críticas al sector de Blas y Ordóñez. Sostuvo a MDZ que "preferimos estar con el sector popular y no con el campo, esa es la principal diferencia" y agregó que "coincidimos con la CGT porque no es un travesti de la política". De hecho, cuestionó las malogradas elecciones realizadas por la Central de los Trabajadores Argentinos ya que "lo que criticaban de la CGT, lo practicaron impunemente".

"Me duele la posición de Dagfal, porque es amigo, pero respeto la decisión de un colectivo", señaló Ordóñez al ser consultado por el acercamiento de Sitea a la CGT.

En lo inmediato, Sitea decidirá en una asamblea -que todavía no tiene fecha- su inclusión en la central liderada por el colectivero Rodolfo Calcagni. Y revela a su vez el movimiento interno de pases en el gremialismo mendocino, en medio de un clima electoral que ya está lanzado hacia octubre.

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