Con críticas, la multisectorial anti Beder hizo epicentro en Famatina

Con críticas, la multisectorial anti Beder hizo epicentro en Famatina
Allí, pese a no informar protestas en el corto plazo, el frente opositor integrado por el quintelismo, diferentes gremios disidentes y asambleas anti mineras, embistió duro contra la política sanitaria y educativa del gobierno provincial, y nuevamente cuestionaron las millonarias inversiones en empresas estatales y los proyectos de exploración minera a cielo abierto en territorio riojano.
A su vez, advirtieron que juntarán firmas para pedir la revocatoria del mandato del gobernador Luis Beder Herrera.

La Multisectorial anti Beder que integran el quintelismo, algunos gremios y asambleas anti mineras, se trasladó hacia Famatina, donde la mayoría de sus miembros reclamó pedir la renuncia del gobernador Luis Beder Herrera porque consideran que ha “traicionado a su pueblo” y generado “una situación de zozobra”. Así, pidieron “avanzar en un pedido con firmas para revocar el mandato del Gobernador”. La figura de revocatoria popular ya fue rechazada por la justicia, cuando los anti mineros pretendieron destituir a la diputada pro minera famatinense Adriana Olima.

La reunión en Famatina se concretó en el salón que posee el gremio local de los empleados municipales y estuvo presidida por los intendentes Ricardo Quintela e Ismael Bordagaray. También fueron el diputado Q Hugo Vera, el vice intendente Armando Molina, concejales, Carlos Laciar (titular del SITRAP); miembros de la CTA, dirigentes sociales, funcionarios del municipio, representantes de centros vecinales y dirigentes juveniles.

Quienes se sucedieron en el uso de la palabra hicieron hincapié en la defensa del Famatina pidiendo “redoblar los esfuerzos y concretar acciones concretas”.

Uno de los participantes fustigó a aquellos dirigentes que “aún siguen queriendo comprar voluntades”, pero el pueblo sabe que muchos responden por “necesidad y miedo”, pero señalaron que “tenemos memoria y sabemos quiénes son los verdaderos traidores del pueblo”.

Una profesional medica de Chilecito volvió a ratificar que la salud en su ciudad “está peor que nunca” y lamentó que se siga sosteniendo un discurso que “se cae con la realidad, porque ojala que nunca nos toque tener que operar simultáneamente más de dos operaciones porque no contamos con al menos los anestesista, ni mucho peor los demás elementos”.

Bordagaray agradeció la presencia de quienes llegaron hasta el pueblo del oeste riojano, propuso seguir “aguantando el atropello del gobierno provincial” y también hizo un balance en general de todo el proceso que viene llevando a cabo la dirigencia de “Unidos por La Rioja” con los puntos que se van agregando.

Finalmente cerró el discurso el jefe comunal de la Capital, Ricardo Quintela, quien en primer término expuso su “apoyo incondicional hacia el pueblo de Famatina y a su intendente por la situación en particular”, porque “sufre las consecuencias por su posición al lado de la gente”.

Quintela remarcó que “aquí nadie habló de política partidaria pero si de política en general”; señaló que “Famatina ya triunfó con su lucha contra la mega minería” y consideró que “ya no hay tiempo para poder querer instalar su proyecto mega minero en este lugar”.

Quintela cuestionó también los servicios básicos de la salud y la educación públicas. “La provincia está pasando por una situación atípica, cuando es el momento donde recibe mucho más recursos, la salud está en peligro, los hospitales colapsados, mortalidad infantil en ascenso”, advirtió.

Y agregó que “no es posible concebir que los hospitales regionales no puedan contener a pacientes que tienen que recaer en el único hospital de la ciudad”; considerando que en la salud pública “sin dudas hay una desinversión”.

Fustigo diciendo que “no es responsabilidad de un gobierno poner un restaurante o dedicarse a la cria de animales. Un gobierno debe acompañar y no sustituir lo que le corresponde realizar a los privados”.

Para Quintela hay otras prioridades a tener en cuenta. Y al respecto mencionó que “en la educación primaria hay un 35% de deserción, un 50% en nivel secundario y solo llega un 15% a una universidad”.

Por eso, se preguntó “cómo es posible que tengamos los sueldos más bajos del país a pesar que se incrementaron los recursos en un 400%”.

“Veo con preocupación que se desvió el rumbo, porque en vez de brindar salud, educación y seguridad, se empecinan en sociedades poco claras con gastos superiores a los 1.400 millones de pesos, que bien se podrían haber destinado para solucionar varios de los problemas que mencionamos”, concluyó Quintela, en otra crítica hacia las empresas públicas llamadas Sapem.

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