El intendente cuestionó la nvestigación del fiscal Guzmán. “Los tiempos de la Justicia no se corresponden con las necesidades de la gente”, dice en el proyecto que envió al Concejo para quedarse con la manzana 48
“Es evidente que los tiempos de la Justicia no se corresponden con las necesidades y los problemas de la gente. A un año de haber requerido a la Justicia el inmediato cese de la contaminación, y la adopción de medidas urgentes en resguardo de la salud de la población, no hemos obtenido respuesta”, se lee en los fundamentos del proyecto de expropiación.
Jure agrega: “Cuando la administración de justicia se demora, la seguridad jurídica es reemplazada por la imprevisibilidad, desaparece la confianza y coloca a los miembros de una sociedad, y a veces hasta al propio gobierno, en estado de indefensión”.
Prioridad absoluta
El intendente plantea que la causa debió tener una prioridad absoluta ni bien se detectó que en el predio había amianto, un residuo considerado altamente peligroso porque está catalogado como cancerígeno y ha sido prohibido a nivel nacional.
La denuncia del Municipio estuvo primero en manos del fiscal Julio Rivero, que imputó a Leonardo Passarini, pero después pasó a la fiscalía de Walter Guzmán, donde se presentaron las pruebas de contaminación con amianto. En diciembre de 2009 se hicieron estudios para determinar la presencia de amianto, que dieron positivo. Sin embargo, hasta ahora Guzmán no ha encargado pericias oficiales para confirmar las conclusiones que presentó el Estado local.
En el proyecto, Jure indica que, más allá dProxy-Connection: keep-alive Cache-Control: max-age=0 lo que está pasando en la Justicia, el gobierno debe buscar soluciones al problema del sur. Por eso pide que la manzana 48 se declare de utilidad pública y sujeta a expropiación.
“Se persiguen dos objetivos fundamentales: el primero, terminar con la contaminación, produciendo su remediación -a costa del responsable (Passarini)- y, en segundo lugar, la realización en el sector de un polo de desarrollo con la construcción de un centro cívico en el marco del proyecto de nuevas sedes municipales. En ese predio se construirán el Concejo Deliberante, el Tribunal de Cuentas, la Defensoría del Pueblo y la Asociación Vecinal, sobre una proyección aproximada de 4 mil metros cubiertos”, dice el proyecto.
En los artículos de la iniciativa, el intendente plantea además dos aspectos novedosos: por un lado, reclama que haya una valuación del Consejo Federal de Tasaciones de la Provincia y que se contemple en la cotización la existencia de un pasivo ambiental. Así, se busca depreciar el inmueble para que el Estado pague bastante menos que los 9 millones de pesos reclamados por Passarini. Además, establece que, de acuerdo al artículo 43 de la ley de expropiación, el Municipio podría ocupar temporaria y rápidamente el predio para atacar la contaminación. Esa ocupación no generaría, según se lee en el proyecto, ningún derecho de indemnización para el propietario.
Ahora, el Concejo Deliberante deberá definir si vota tal cual está el proyecto del intendente.
“Estamos a disposición”
Los concejales opositores del interbloque, Eduardo Scoppa y Claudia Bringas, manifestaron ayer que están de acuerdo con la decisión de expropiar la manzana 48 de la ex aceitera y manifestaron que están a disposición para colaborar con la iniciativa.
Los integrantes de la Coalición Cívica y del FreGen son los opositores más férreos que tiene el gobierno de Juan Jure.
Sin embargo, esta vez manifestaron que hay que buscar un acuerdo entre las distintas fuerzas para solucionar el drama que vive el sur. Los concejales ya habían presentado en marzo de 2010 un proyecto para expropiar la manzana 48 y avanzar con el centro cívico.


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