El último enfrentamiento entre el Gobierno y la Municipalidad parece haber llegado a su fin: la gestión de Enrique Ponce anunció que no pondrá obstáculos a la obra de asfalto que prometió el gobernador Poggi a los vecinos del barrio 9 de Julio.
En un primer momento, la Ciudad pidió una reunión urgente con el Gobierno porque, argumentaron, se estaba avasallando la jurisdicción municipal. Además, en el lugar están proyectadas las obras de la red de agua potable y cloacas que no tiene el barrio.
Sin embargo, y ante la reiteración de la promesa de Poggi, un comunicado de la Dirección de Prensa de la comuna aclara que se “dejará” realizar la obra, aunque cuestiona que si la realizara la Municipalidad tendría un costo “tres veces menor”. La Provincia destinará 2,4 millones de pesos a la construcción.
Una vez que el tramo esté asfaltado, la Ciudad comenzará con el tendido de los servicios básicos.

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