l diputado por Tucumán Juan Casañas cuestionó la aprobación en la Cámara Baja del proyecto oficial conocido como "extranjerización de tierras" al sostener, primeramente, que no se respeta un sentido federal en la norma, como así también señaló que, contrariamente a lo que se persigue con esta iniciativa (delimitar la compra de terrenos por parte de foráneos), terminará maximizando estas posibilidades.
"Según el artículo 124 de la Constitución Nacional, el dominio de las tierras es un derecho de las provincias, que tienen el dominio originario de los recursos naturales. Y de acuerdo con el artículo 125 son las provincias las que deben determinar el porcentaje de tierras para promover la industria, la inmigración y la importación de capitales extranjeros", sostuvo el parlamentario, de manera tal de objetar la potestad que se le concede al Estado nacional para fijar las reglamentaciones de la ley en cuestión.
A su vez, sostuvo que, de acuerdo a lo indicado en su momento por el ex ministro de Agricultura Julián Domínguez (y actual presidente de la Cámara) registralmente se podría acreditar siete millones de hectáreas en manos de extranjeros. Ante esto, Casañas formuló que en la Argentina hay 280 millones de hectáreas, de las cuales 200 millones son tierras productivas potencialmente, ya sea para forestación, ganadería o siembra. "Los 7 millones de hectáreas a los que aludió el ex ministro nos hablan de un 2,5 por ciento de la superficie argentina en manos de extranjeros. Si el proyecto apunta a limitar o restringir, no entiendo por qué se fija un 15 por ciento, pues con ello estamos otorgando a los extranjeros seis veces más de lo que actualmente tienen; es decir que de 7 millones de hectáreas podrían pasar a 42 millones", adujo.
Por lo que propuso cambiar el título de la ley "y digan: estamos potenciando o agilizando la compra de tierras por parte de extranjeros".
Por otro lado, añadió el radical, esta ley no evitará la concentración, "para ello necesitamos créditos blandos para los pequeños productores -créditos que no existen-, reglas de juego claras para ellos, pero principalmente se requiere que los dejemos trabajar". Será el senado ahora el que se abocará al tratamiento del proyecto.


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