Hay diferencias en las fuerzas de la oposición
Descolocados y sin posibilidad de llegar a una postura común, los dirigentes del arco no kirchnerista tuvieron respuestas variadas y contradictorias entre sí.
En un extremo, los ex aliados políticos de Macri, enrolados en el peronismo disidente, avalaron la jugada y la consideraron en el camino correcto para esclarecer el tema.
En el otro, la jefa de la Coalición Cívica (CC), Elisa Carrió, dijo que era un salto al vacío y a la irracionalidad. En el medio, la UCR, el socialismo y Proyecto Sur hablaron de sobreactuación y especulación política.
"Es una locura institucional, nadie le pidió el juicio político", sostuvo Carrió en un comunicado.
Cerca de la jefa de la CC contaron que por la tarde ella habló por teléfono con el diputado Federico Pinedo, jefe de la bancada de Pro, quien le adelantó la idea. "Carrió le dijo que era un salto al vacío y le rogó que no lo hiciera", confiaron a LA NACION testigos de la conversación.
"La decisión de Macri es un salto de irracionalidad que pone en zozobra a la ciudad innecesariamente", consideró Carrió. Para el diputado Adrián Pérez, su delfín en la Capital para 2011, fue una jugada "desproporcionada y ligada a la idea de cerrar la investigación, pero no a develar la verdad".
"Hace muy bien"
A contramano de estas posturas, y después de varios días de apoyos tibios o ambiguos, los diputados del peronismo disidente Francisco de Narváez y Felipe Solá (Buenos Aires) decidieron avalar la decisión de Macri, su socio político en las últimas elecciones.
"Mauricio Macri tuvo la amabilidad de informarme su determinación, se lo agradecí y le dije que me parecía una decisión que va en la dirección correcta para esclarecer definitivamente el tema", explicó De Narváez en un comunicado.
Para Solá, el jefe de gobierno "hace muy bien" en impulsar este proceso en la Legislatura. "Lo que busca es que ocurran dos cosas: por un lado, que se vea la seguridad que tiene sobre su inocencia y, por otro, que la gente tenga claro lo más rápido posible qué fue lo que pasó en esta causa", dijo el ex gobernador bonaerense al apoyarlo.
Mientras tanto, los radicales ya avisaron que apoyarán la apertura del proceso de juicio político, pero no se pusieron de acuerdo sobre cómo calificar la estrategia de Macri.
"Es auspicioso que haya escuchado el pedido del conjunto de las fuerzas políticas", opinó el presidente de la UCR Capital, Carlos Mas Vélez. En cambio, el diputado Ricardo Gil Lavedra (UCR-Capital) hizo hincapié en lo que llamó "una maniobra pícara" para manejar los tiempos del proceso, sabiendo que a la oposición le costará mucho conseguir los votos necesarios para acusarlo.
El diputado socialista Roy Cortina (Capital) apuntó al mismo lugar y habló de una "especulación". Para su par Claudio Lozano (Proyecto Sur-Capital) , Macri "busca aprovechar su poder para sobreactuar su lugar de víctima y así interferir en la acción de la Justicia".









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