La voz de defensa de la actual gestión fue Nelly Filippa, quien consideró que no se ha retrocedido y como armento dio el aumento en becas y la creación de otras carreras. Desde los otros sectores pidieron una mayor participación y transparencia en el nombramiento de personal.
Esto se vio en el debate que se realizó en la Facultad de Ciencias Sociales, organizado por el departamento de Ciencias Políticas. Allí estuvieron presentes Oscar Nasisi, Nelly Filippa, Rodolfo Bloch y Raúl Furlán.
Dentro del discurso, el primero en hacer uso de la palabra fue el ingeniero Oscar Nasisi, que resaltó la importancia de una integración y crecimiento conjunto de la Universidad. Recordó que “como universidad debemos ser los actores del desarrollo, cosa que hemos perdido en los últimos tiempos”. El mensaje, sin dudas, fue dirigido al oficialismo que defiende la actual vicerectora Nelly Filippa. También insistió en que las unidades académicas actuán de manera independiente sin tener una coordinación política que les fije un rumbo como universidad.
Por su parte, Nelly Filippa, que le toca defender el proyecto oficial de universiadad, por su relacionamiento directo con Benjamín Kuchen, con buen tino marcó la importancia de llevar la universidad a otros puntos de la provincia, como uno de los aspectos que requiere la sociedad en estos tiempos.
En respuesta a dichos de Nasisi, la profesional marcó que no estaba de acuerdo con el planteo de achicamiento de la universidad. Como logros de este avance tomó el aumento en las becas, mejoramiento de los servicios de salud y la instalación del comedor universitario por primera vez en el CUIM- Complejo Universitario Islas Malvinas-.
Logros que son importantes pero que en definitiva no tienen que ver con el levantamiento del prestigio académico y de la formación de los profesionales.
Por su parte, el decano de Ciencias Exactas y candidato a rector Rodolfo Bloch, abogó por una mayor participación de las partes en la universidad. Asimismo, remarcó que su propuesta de gobierno nació de un encuentro programático que tuvo con distintos sectores de la Universidad.
En ese sentido, tomó dos dogmas de la vida universitaria como es la gratuidad de la enseñanza y la autonomía de estos centros de aprendizaje.
Por último, el discurso que menos contribuyó en aportes, fue el de Raúl Furlán, que manifestó que hay que preguntarle a la sociedad qué tipo de universidad quiere, también se mostró preocupado por la tasa de deserción de los estudiantes. Eso sí, no hizo aporte sobre posibles soluciones al tema.
Después de exponer los principales lineamientos de su proyecto político, los candidatos fueron sometidos a una ronda de cuatro preguntas. Solamente la última fue idéntica para todos. Los candidatos al rectorado tenían un minuto para responder a cada una de ellas.
Las preguntas elegidas por los coordinadores del debate fueron penosas, muchas de ellas inentendibles para los candidatos, que en muchas ocasiones se tuvieron que esforzar por tratar de einterpretarlas y dar una respuesta.
Así se fue el debate, el tercero que se realiza entre los aspirantes al rectorado. Un debate que dejó más dudas que certezas sobre el futuro de la UNSJ.
Comentá la nota