Es crítica la situación en las clínicas por atrasos del Ioma en los pagos

Diego Parra, gerente de la Clínica Pergamino, describió el contexto. La incertidumbre alcanza a todos los prestadores del sector. El incremento de costos y el cobro diferido de aranceles pautados con las obras sociales transforma a los sanatorios en “financiadores de sus principales clientes”. No descartan cortes de servicio.
Como ya fue referido públicamente, en los últimos tiempos las clínicas y sanatorios privados atraviesan por una coyuntura delicada en virtud del atrasos en el pago por parte de las principales obras sociales, fundamentalmente el Instituto Obra Médico Asistencial (Ioma), el desfasaje en el precio de los aranceles y el incremento de los costos fijos para el sostenimiento del sistema.

Para conocer cuál es el contexto que afronta el sector privado de la salud, LA OPINION dialogó con Diego Parra, gerente general de la Clínica Pergamino, que definió una coyuntura adversa que preocupa por sus alcances y posibles impactos.

- ¿Cuál es la situación por la que atraviesan los prestadores privados de salud ante atrasos que son públicos por parte de algunas obras sociales como Ioma?

- Nos enfrentamos a un incremento de la paritaria, el convenio colectivo aumentó un 15 por ciento como primer escalón, llegando a un 25 a principios del año que viene. Con una realidad financiera en la parte de cobros que viene con mucho retraso. Puntualmente, con respecto a la obra social Ioma, recién está pagando mayo, el cincuenta por ciento lo va a pagar con bonos, y el resto no se sabe cómo. Esto aún no se ha efectivizado, con lo cual todavía no hemos percibido mayo y esta semana estará venciendo junio, así que ya son más de dos meses que van a quedar como una deuda pendiente de pago. Esta es una situación complicada ya que es uno de los porcentajes de facturación más importantes que tenemos los prestadores privados, muchos de los egresos de internación son afiliados al Ioma y esto afecta toda la ecuación y la operatoria de la economía de los prestadores privados.

- ¿Lo que sucede con el Ioma pasa también con otras obras sociales?

- Sumado a lo que sucede con el Ioma, Pami tiene prometido un incremento del 10 por ciento a partir de este mes, pero no está confirmado. Este porcentaje acompañaría en menor proporción lo que es el aumento de paritarias. Este aumento que dará Pami, como en los últimos tres años, volverá a quedar por debajo de lo que ha sido el convenio colectivo. El mandato que se dio a nuestros representantes era que a la hora de aceptar o no un incremento de la paritaria este ajuste de los principales prestadores tuviera relación con el incremento del convenio colectivo de trabajo para poder afrontar el pago de sueldos al personal de los establecimientos.

Esto no fue así, de hecho el Ioma no habló de incrementos todavía, ha aumentado en años anteriores algunos módulos, en un porcentaje muy inferior a lo que ha sido el convenio.

Las demás obras sociales y prepagas en general están cumpliendo con sus pagos.

- ¿Cuáles son los mecanismos con los que cuentan los prestadores para hacer frente a la crisis? ¿Evalúan el corte de servicios?

- La opción del corte de servicios se evalúa. En todo este tiempo las dificultades que han surgido no han sido trasladadas al paciente, se han mantenido los servicios en forma normal, pero esta situación es insostenible, porque de alguna manera hoy los prestadores privados estamos financiando a las principales obras sociales y esto ha llegado a un momento crítico que no se puede sostener más, porque ningún negocio puede seguir funcionando de esta manera, financiando a nuestros principales clientes. El retraso acumulado, la falta de actualización de precios, no tener un posicionamiento político que nos permita una mejor financiación, no poder mejorar plazos de cobro y acceder a medios de financiación que están en el mercado, genera que la situación no se pueda prolongar más en el tiempo. En el corto plazo no sabemos cómo vamos a afrontar este nuevo aumento de sueldos y de cargas sociales, además de nuestros costos fijos. El objetivo de los prestadores de salud es sostener el servicio, ser autosuficientes y poder invertir en infraestructura, desarrollar los servicios con equipamiento y tecnología, pero en este contexto es muy difícil. Hoy por hoy es toda una obra maestra de ingeniería poder pagar sueldos.

- ¿Qué considera que deben hacer los prestadores para salir de esta situación?

- En principio tendríamos que estar todos unidos, y que el servicio de salud pase a ser un interés para quienes formamos parte de las instituciones de salud y no que todo termine en un enfoque político. Hoy por hoy esto nos está jugando en contra y lo estamos sufriendo; si pudiéramos unirnos con el resto de los prestadores para establecer estrategias en forma conjunta, se facilitarían las cosas. La opción del corte de servicio sería algo que el Ioma podría llegar a escuchar. Hemos probado infinidad de medios, pero esa es una de las opciones que tendría más validez.

- ¿El corte de servicio es la medida más difícil de tomar para los prestadores?

- Sí, porque cortamos por lo más fino y la situación termina repercutiendo en el afiliado cuando en realidad a ellos les descuentan todos los meses y no tienen nada que ver con los incumplimientos de su obra social. Pero realmente los medios se han agotado y no sabemos cuál es la salida. Vemos que para nuestros representantes el tema tampoco ha tomado la importancia que debería tener la salud. Si políticamente esto no empieza a tener la importancia que debe, vamos a estar en una situación aún más complicada porque el 50 por ciento de las prestaciones se efectúan en el sector privado de salud. Son varios pilares que ponen el contexto en una situación de incertidumbre y de un riesgo que es altísimo. Mientras la situación no se regularice vamos a estar en un alerta constante y en charlas permanentes con los prestadores para definir los pasos a seguir.

- ¿Los usuarios del sistema y la comunidad en general perciben la complejidad de esta coyuntura?

- El hecho de haber mantenido las prestaciones hace que la comunidad no dimensione la gravedad de la problemática, porque además tampoco cortamos ninguna calle ni quemamos gomas. Pero no sé si es la sociedad la que tiene que hacerse eco directo de esto porque hay personas y responsables que deberían estar mediando en esta situación. La gente no sabe cuál es la realidad y no sabe tampoco lo que cuesta brindar un servicio de salud; fundamentalmente muchos desconocen que somos uno de los sectores que mayor mano de obra empleamos en lo que es la producción del servicio de salud. Esto hace que el sector tenga una importancia sustancial en la economía y si el sector de salud se cae, va a tener un impacto muy importante.

Comentá la nota