Corren tiempos aciagos violentos, sudaceos y esquizofrenicos en la educación. Olas y olas de violencia arrasan las aulas donde las notas se discuten con un revolver en el escritorio. Es en estos tiempos apocalípticos, anunciados ya por los desodorantes del 2012, que los maestros deben empezar a defenderse de la juventud homicida cuyas banderas son los twiters de Graciela Alfano
Armas tomar
Los casos de docentes molidos a golpes se viene repitiendo hasta el cansancio y por eso es hora de que tomen las armas y comiencen a defenderse de los pequeños monstruitos.
Tomemos un ejemplo: plena clase de matemáticas, los alumnos se encuentran practicando tiro con un busto de Belgrano, cuando el profesor golpea fuertemente la mesa y anuncia prueba sorpresa de triángulos equilateros. La tensión puede cortarse con un navaja, y de hecho lo hacen. Las blancas palomitas empiezan a esgrimir todo tipo de armas blancas y sin mediar advertencia alguien abre fuego contra el profesor. ¿Como se resolvería esta típica situación aúlica? Un proyecto aúlico consensuado se basa en el análisis de los problemas pedagógicos de cada año y aula mediante: diagnóstico previo, determinación de fortalezas y debilidades, jerarquización de problemas, elaboración de estrategias de acción y de evaluación posterior. Para ellos se debe lograr una elaboración de una propuesta integrada: con contenidos (selección de contenidos, criterios y organización, períodos de implementación, metodologías didácticas, pautas y acuerdos de evaluación, organización de tiempos, espacios.) buscando un trabajo por áreas: análisis de la propuesta curricular, selección y organización de contenidos de acuerdo con el perfil de los alumnos. El docente debe tomar en cuenta, sopesar el arsenal de los alumnos y actuar acorde al mismo. Desde los nuevos proyectos lo que se propone es blindaje de vidrio en el escritorio del docente, custodia permanente, detectores de metales, perros adiestrados y por supuesto, en el maletín del profesor no debe faltar un arma automática y de ser posible dos granadas si el descontrol se hace general. Las reuniones con los padres, que son uno de los puntos mas riesgosos en la tarea educativa, deben hacerse bajo los términos de la convención de Ginebra, en un punto neutral y sin que ninguna de las partes que interactúan en la reunión porte armas, siendo siempre sugerible la intervención de la ONU como mediadores.
Referies
Los nuevos estudios sociales realizados por tipos que tiene menos calle que el príncipe Guilllermo de Holanda (el cara de nabo que se caso con la argentina Máxima Zorreguieta Cerruti) aconsejan que los docentes deben buscar actividades que los hagan formar parte del espectro cultural de los jóvenes de hoy, consumidores de la TV bizarra, los llame ya, youtube, facebook y minas sin ropa. ¿Pero cómo integrar la pedagogía, manejar contenidos, aplicar las metodologías didácticas entre estos asesinos en potencia cuyos sueños en la vida son bailar en lo de Tinelli y de paso romperle la cabeza a patadas a Polino o en su mayoría entrar en la casa de Gran Hermano? Sencillo. Como es de publico conocimiento los recreos entre clase y clase, son utilizados por los jóvenes educandos para filmarse con los celulares mientras organizan peleas entre mujeres o dan una feroz paliza al alumno aplicado cuya única intención era ir a aprender. Es en esta situación donde el docente debe tomar partido y (luego de un trabajo de campo basado en los conceptos de organisacion, desarrollo y análisis de la propuesta curricular) actuar de arbitro de las contiendas, organizar la filmación de la peleas y ¿por que no? Luego de integrarse a la masa caníbal, colaborar en la edición de los videos. De esta manera se cumpliría un rol educativo importante, los estudiantes tomaran conceptos de organización y todos felices y contentos. Es eso o la guerra de guerrillas.



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