Crocianelli negó la existencia de una deuda por 80 mil pesos

El Vicegobernador fue acusado por el titular de una empresa de limpieza, en cuya sociedad figura la esposa del funcionario, de retirar cheques por 80 mil pesos. En diálogo con El Sureño, Crocianelli rechazó la acusación y sostuvo que nunca formó parte de Servifuego SRL. «No sé si esta fábula se le ocurrió a él o lo están aconsejando mal, pero estoy realmente sorprendido», dijo.
El vicegobernador Roberto Crocianelli rechazó ayer, en diálogo con El Sureño, la denuncia mediática difundida en su contra por el abogado de la firma Servifuego SRL, cuyo titular, Silvio Faraoni, lo acusa de mantener una deuda de 80 mil pesos tras el cobro de cheques por la venta de diez baños químicos.

Insólitamente, la denuncia trascendió en distintos medios de prensa pero aún no fue realizada ante la Justicia, por lo que Crocianelli considera que se trata de una maniobra para «ensuciar mi buen nombre y honor».

«Esta persona trabajó en mi empresa durante doce años hasta que fue despedido, y me vino a ver, entre el año 2004 o 2005, porque tenía intenciones de iniciar un negocio relacionado al alquiler de baños químicos. De modo que decidí ayudarlo y darle una mano realizando un aporte de dinero», relató Crocianelli, señalando que la inclusión de su esposa en la sociedad «era una manera de proteger la ayuda económica que le estaba prestando (a Faraoni) para poder comenzar su emprendimiento».

Sin embargo, el funcionario aseguró que «nunca fui socio y nunca tuve firma» para extraer utilidades de la empresa, rechazando así la acusación de Faraoni, que le atribuye una deuda de 80 mil pesos.

«Si yo tengo que resolver una disputa con alguien, lo hago en el ámbito que se debe hacer, y en la medida en que no logremos un acuerdo se judicializa el problema, pero lejos de eso lo único que han hecho es mediatizarlo, entonces entiendo que esta acusación tiene una intencionalidad muy importante contra mi persona», señaló.

Crocianelli detalló que el reclamo de Faraoni «es totalmente ilegítimo y no existe», señalando además que «como la empresa no funcionaba me pidió que lo ayude a dar de baja la sociedad, para no generar pasivos impositivos, y volví a entregarle dinero a su Contador para dar de baja la sociedad ante la AFIP, algo que nunca hizo».

«Siempre estuve pendiente de ese tema y tuve buena voluntad para cumplir, pero el Contador que interviene me dice que no puede dar de baja la sociedad porque Faraoni no le presenta la documentación necesaria, por lo que tampoco sé qué destino habrá tenido el dinero que le envié para cumplimentar la baja», agregó.

Crocianelli se mostró «dolido y sorprendido» por la acusación, entendiendo que «alguien lo está usando para hacerme daño cuando yo tuve la única intención de ayudarlo cuando se propuso progresar a través de ese emprendimiento».

Carta Documento

El Vicegobernador confirmó que ya respondió la Carta Documento enviada por el titular de Servifuego SRL, y que espera la formalización de una denuncia en la Justicia para «aportar todas las pruebas que me requieran», lamentando sin embargo que «lejos de buscar una solución a una deuda que no existe, parecen más interesados en ensuciar mi buen nombre y honor; aunque ellos sabrán por qué lo hacen».

«En la Carta Documento (Faraoni) sostiene que en reiteradas oportunidades me solicitó que le reintegre una deuda que no existe, así como sostiene que durante mi función como Ministro de Economía la empresa fue proveedora del Estado; pero yo no me puedo hacer responsable de la conducta comercial de él, y de hecho no sé qué estará haciendo hoy con esa razón social, pero la gente que me conoce a mí y lo conoce a él podrá sacar sus propias conclusiones», reiteró.

Tras calificar la acusación como una «fábula desopilante», Crocianelli dijo que Faraoni no puede reclamarle «cosas que yo no manejaba porque no formaba parte de la sociedad; por lo que si operó con el Estado yo lo desconozco y no tuve ninguna intervención, ni me presenté a ninguna licitación, ni firmé ningún cheque».

«No esperaba una cosa como esta y mucho menos de alguien a quien ayudé mucho mientras fue mi empleado; y de esto pueden dar fe quienes hayan trabajado en mi empresa porque me interesa que les vaya bien, no es la primera vez que ayudo a alguien, porque cuando está al alcance de mis manos trato de hacerlo, pero sí es la primera vez que me pasa esto», reconoció el funcionario, que ayer firmó como garante de una cooperativa gastronómica de Ushuaia, denominada 2 de abril, para que puedan adquirir un furgón y repartir los productos que elaboran.

«Quizás mañana digan que soy socio de esta cooperativa porque les salgo de garante para que puedan tener una herramienta de trabajo, pero es una cooperativa en la que confío, me necesitaban y firmé, como en su momento ayudé a Silvio Bocchicchio y Gabriel Ramonet para que puedan adquirir la frecuencia de Radio Activa, que era una emisora comunitaria, y tal vez mañana dirán que soy dueño de la radio, pero uno hace cosas en la vida para tratar de ayudar y así nos va a veces. Afortunadamente, hace 30 años que vivo y trabajo en Ushuaia, y siempre honré mis deudas y resolví mis problemas, y de tanta gente que ayudé me fue bien y con esto no me fue bien, pero es así», finalizó.

La denuncia

RIO GRANDE.- De acuerdo a la denuncia mediática realizada por el abogado Juan Ladereche en declaraciones a Radio Provincia, de la ciudad de Ushuaia, en 2005 Silvio Faraoni y la esposa de Roberto Crocianelli formaron una sociedad, a través de la cual se compraron diez baños químicos que luego fueron vendidos en un total de 80 mil pesos.

El letrado sostuvo que esa venta, que se asentó con cheques, fue cobrada por Crocianelli sin la autorización de Faraoni.

«Crocianelli quería que se diera de baja a la sociedad y mi cliente comenzó a hacer números y a revisar, y también advirtió que en 2005 Crocianelli, con su firma, retiró efectivo del Banco Tierra del Fuego», aseguró el abogado.

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