Critican designaciones en la jefatura de policía

800 aspirantes ingresaron este año a la fuerza policial, otros 800 ya están en curso. Los estudiantes realizan prácticas en la calle.

Las cosas en casa al parecer no están del todo bien. Tras las expresiones del nuevo jefe de la Policía de Salta, Marcelo Lami, sobre el objetivo de “acercar la policía a la comunidad”, la Fundación Azul denunció que el sector sufre problemáticas internas y que la cúpula mayor no los escucha.

El presidente de la ONG Fundación Azul, Rodolfo Serrano, expresó que “el problema de la seguridad en la provincia es que no contamos con hombres especialistas en el tema. Hoy el cargo de jefe y subjefe de Policía son políticos. Eso no lo comparto. El que llega tiene que ser una persona muy bien preparada a lo largo de su carrera”.

Serrano recordó que la fuerza viene insistiendo desde hace tiempo en la reforma de la ley orgánica policial y en la creación de una división de asuntos internos. Sin embargo, cada vez las promesas se las lleva el viento.

“Si quieren una policía moderna al servicio de la comunidad, nos urge la reforma de la ley orgánica policial, que data de 1968. Reclamamos nuestros derechos, no queremos una policía a la que se la reprima con arrestos y castigos”, señaló el titular de la organización.

Y aclaró: “Ojo, no comparto que en las fuerzas de seguridad exista el sindicalismo. Solo pido que haya más diálogo y se miren las necesidades de adentro, que el jefe hable con las instituciones y que se las controle”. Entre las quejas más recurrentes de los efectivos que se reciben en la Fundación, Serrano enumeró: vivienda, un mejor salario, equipamiento en las dependencias y elementos de seguridad. También expuso la precariedad en la que se encuentran actualmente los aspirantes, quienes realizan prácticas en las calles de la ciudad y trabajan irónicamente sin ninguna seguridad. “Es un peligro. Ellos tienen solo un seguro de emergencia y nada más”, dijo.

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