Cornejo aseguró que "en dos o tres meses" deberá producirse "la fusión" con el Confe. El objetivo pacificador es recuperar la Gobernación de la provincia el año próximo. Hubo algunos choques, pero no pasaron a mayores.
Más allá de algunos chisporroteos menores, las miradas se dirigieron al futuro electoral y a las escaramuzas cotidianas con el Ejecutivo provincial que encabeza el justicialista Celso Jaque, que fue calificado como "el peor gobierno de la historia de Mendoza" según el intendente de Godoy Cruz y encargado de presidir el encuentro, Alfredo Cornejo.
Entre los amagues de belicosidad, sobresalió la resistencia a dar un aval partidario a la gestión de Cobos al frente del Ejecutivo provincial, que los sectores filocobistas del radicalismo solicitaron.
Pero la situación se zanjó gracias al documento redactado por el titular del partido, César Biffi, quien detalló: "Un muy breve resumen indica que en diciembre de 2007 Mendoza tenía solidez fiscal, crecía en términos económicos por sobre encima de la media nacional, mejoraba todos sus indicadores sociales -el desempleo más bajo de los grandes aglomerados urbanos- y tenía en marcha el programa de obra pública más ambicioso de los 25 años de vigencia del sistema democrático".
Esta exaltación en el documento de Biffi, que fue aprobado por el plenario, fue aceptado por los cobistas como una aprobación de la gestión por parte de sus correligionarios.
El resto fue armonía. A tal punto fue así que los 292 congresales apoyaron la designación de Cornejo como presidente del Congreso, hecho que hace dos meses hubiera sido impensable sin que se caldearan las ánimos, aunque en la vicepresidencia del encuentro fue colocado un hombre de la Convergencia capitalina, cercano a Roberto Iglesias: Raúl Vicchi.
En la previa hubo un trabajo para que la sangre no llegara al río. Es que la historia reciente al interior del partido de Alem no era alentadora: la jugada concertadora de Cobos inició una escalada de reproches y desgranamientos que llevaron a la partida de muchos al Confe y la conflictiva selección de candidatos a concejales en la última elección en la Capital, elegidos por voluntad del intendente Víctor Fayad, habían configurado un cuadro de alta combustión, que rompió el Frente Cívico Federal (al menos para esa elección) y parecía ser el detonante para el inicio de la confrontación.
Éste fue el motivo por el que se pospuso el Congreso previsto originalmente para el 6 de febrero.
Con la mira puesta en 2011, los radicales se dedicaron a afirmar la voluntad de recibir a los que se fueron con Cobos y de sumar a otros partidos con los que se comparta un espacio ideológico en la batalla por la Gobernación.
En este sentido, el documento de Biffi señala que "la reconstrucción del radicalismo está vinculada a recuperar un partido con vocación de poder y de mayorías, pero fundamentalmente a transformarlo en una opción electoral y de gobierno para reparar Mendoza... Una vez más instamos a quienes en estas mismas convicciones hoy se expresan desde otro espacio político.
Lo hacemos con la convicción de siempre, con la generosidad que necesita este momento, pero también con el firme convencimiento de que la construcción de una alternativa de esta naturaleza no nos permite especulaciones ni mezquindades. Ni a nosotros ni a nadie. La reunificación definitiva de la UCR es, sin dudas, el primer paso en esa dirección".
En el discurso de cierre del congreso, Cornejo llamó a la unión de la UCR con el Confe, la manera de integrar a los que se fueron en igualdad de condiciones.
"En dos o tres meses deberemos aprobar la fusión del Confe al interior del radicalismo", dijo el intendente de Godoy Cruz, con un entusiasmo que no es del todo compartido y que, según Biffi, también depende de los hombres del Confe, quienes tendrán su congreso partidario el mes que viene, encuentro en el que se debatirá la vuelta a la UCR.
"La fusión es una de las opciones. Pero primero el Confe tiene que discutir y después veremos cómo nos integramos. Tenemos la decisión política de una apertura sin condicionamientos", dijo Biffi.
Si la mira está puesta en 2011, era esperable que se hablara de la gestión Jaque. "A dos años y medio, la Provincia exhibe nuevamente déficits fiscales, aumento progresivo de su endeudamiento, deterioro de todos los índices sociales, duplicación de la desocupación y, si no fuera por la inversión pública que dejamos en marcha, no contaríamos con ningún avance en la infraestructura pública... El fraude de la política de seguridad, el retroceso en las políticas de educación, los papelones nacionales ante la falta de gestión en materia de turismo, Mendoza ha carecido de liderazgo político, y políticas de gestión. Cuesta entender la postración ante el Gobierno nacional. Cuesta entender nuestra falta de protagonismo en la región y, sobre todo, cuesta entender que a dos años y medio no haya ninguna política de gestión en marcha", detalla el texto de Biffi, convertido en manifiesto liminar del congreso.
A su turno, Cornejo remarcó la tarea de control de gestión que deberán realizar los legisladores provinciales de la UCR para "obligarlos a dejar de contratar ñoquis en el Estado, para que bajen el nivel de endeudamiento. Este gobierno justicialista ha demostrado que presionando, incluso a la Suprema Corte (ver aparte), se puede sacar cualquier cosa. Debemos recuperar la institucionalidad".



Comentá la nota