El ‘cristinismo’ se reagrupa para dar una base propia a la Presidenta

El ‘cristinismo’ se reagrupa para dar una base propia a la Presidenta
Con vistas a las legislativas del año que viene, desde la Casa Rosada se bajó la estrategia para generar un espacio de poder puro que enfrente a la estructura del PJ
El lema “Unidos y Organizados” dejará de ser sólo un lema. Bajo esa máxima, presentada en sociedad en el estadio de Vélez para la primera muestra de fortaleza 100% ‘cristinista’, el fragmentado universo K lo pondrá en práctica. Intentando dejar atrás las diferencias que los separan, las distintas agrupaciones oficialistas se concentrarán en un mismo espacio. Con la vista en 2015 y mientras sobrevuela la posibilidad de la re-relección de Cristina Fernández de Kirchner, su objetivo será brindale al Gobierno una homogénea base política propia para dejar de depender de las históricas estructuras partidarias del PJ y de las aspiraciones de cada gobernador e intendente pejotista.

A pesar de los celos y la desconfianza mutua, desde la Rosada diagramaron la estrategia para concentrar a La Cámpora, cuyo líder espiritual es el hijo presidencial Máximo Kirchner; Kolina, de la cuñada de la jefa de Estado Alicia Kirchner; y el Movimiento Evita, comandado por el ex piquetero Emilio Pérsico. Pero también se sumarán otras corrientes K más pequeñas. La mancomunión no será sólo teórica. Según contaron a El Cronista desde dos de las agrupaciones, por estos días sus cúpulas están buscando un local para alquilar en la ciudad de Buenos Aires. Esa será la primera sede de “Unidos y Organizados”. Luego vendrá la expansión fuera de la General Paz: “Apuntaremos al Conurbano, principalmente al primer cordón”, reveló un militante K.

Pero habrá otras actividades en conjunto. “Se está hablando de sacar una publicación”, confiaron desde Kolina.

La nueva estrategia ya es definida como “la etapa superadora de la Corriente Nacional de la Militancia”. Desde ese espacio, que reúne a distintas corrientes K lanzaron la convocatoria a Vélez el pasado abril. Allí juntaron más de 60 mil militantes para aplaudir a la Presidenta, a poco de la estatización de YPF. “Ustedes son los verdaderos custodios de este proyecto”, les dijo CFK a los jóvenes.

“La bajada de línea es que tenemos que aunar voluntades, hoy separadas con pequeñas diferencias”, cuentan cerca de Alicia Kirchner. Sin disimular su desconfianza al peronismo clásico, las agrupaciones K develan el objetivo final detrás de la unión. “Es darle más poder al poder para constituir una base propia para defender al modelo”, resumen en el Evita.

Sin reforma constitucional, Cristina Kirchner no tendrá un tercer periodo. Si la chance de la re-re no se hace realidad, el ultracristinismo quiere evitar a toda costa que la continuidad dependa del PJ. Por eso sueñan con repetir el proceso brasileño. “Como hizo Lula (Da Silva), que logró imponerle al PT a Dilma (Rousseff)”, auguran.

La cohesión recién está en su etapa embrionaria. Hasta ahora las agrupaciones sólo han compartido recorridas en la provincia de Buenos Aires, sin discriminar municipios propios de los no K. Juntos pintaron murales con la leyenda “Unidos, Dominados y Solidarios” (tal como fue rebautizado en el aniversario de la muerte de Evita) en distritos como Morón, Ituzaingó, Malvinas Argentinas, Tigre, Avellaneda, Lomas de Zamora y Quilmes. También dejaron su impronta en San Nicolás, Ramallo, Chivilcoy, Lincoln, Junín, Olavarría y La Plata.

Parafraseando a Juan Domingo Perón, el oficialismo busca resolver la dicotomía de que “el 2000 nos encontrará unidos o dominados”. Pero la “independencia K” intentará ser del justicialismo.

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