A tres semanas de su nacimiento, el fanatismo ciego está siendo superado por la realidad frustrante y desesperante que día a día consume el clima social en la república Argentina y en las provincias kk que despilfarraron la "manteca nacional y popular" y no fueron precavidos ni previsibles.
Pero hace dos días la Casa Rosada le rogó a la Unión Europea que no discrimine a nuestro país con el biodiesel, por la simple razón que no tenemos a quién vendérselo. Por su parte, España sí tiene opciones, porque puede comprarlo a Brasil o los Estados Unidos. Una simple cuenta señala entonces que la confiscación de YPF dejó 1.200 millones de dólares de ganancias en lo inmediato, pero se perdieron U$S 900 millones por la exportaciones biodiesel y U$S 700 millones por la caída de las acciones de la compañía que están en el fondo de sustentabilidad de la ANSES.
A esto hay que sumarle U$S 1600 millones que reclamarían los accionistas dueños del 17%, que compraron acciones en Wall Street y que ahora ven como les están rematando sus tenencias.
Pero también hay que computar que la nueva YPF está muy lejos de firmar el contrato multimillonario con la Exxon para explotar Vaca Muerta que se anunciaba con bombos y platillos. La sencilla razón de que esto sea casi imposible es que el cristinismo no quiere dar señales de precios ni a las petroleras radicadas en el país ni a las que puedan venir. Mientras tanto, aumenta la cuenta de las importaciones de combustible, que todavía escasea en las estaciones de servicio de YPF:
Por otra parte, el paquete impositivo que se quiso aprobar sin éxito en la legislatura bonaerense se divide en una parte correspondiente al financiamiento de la provincia al 12.5% en pesos, que tendría el respaldo de la UCR y el FAP. Pero la otra parte del inmobiliario rural aumentará en forma indirecta el impuesto a los bienes personales, para alimentar la alicaída caja del gobierno nacional y no sería aprobada por la oposición parlamentaria, debido a la presión de la Mesa de Enlace. Ésta revivió y ayer estaba concentrando sus seguidores en La Plata y en 20 pueblos del interior de la provincia.
Finalmente, la ya declarada recesión con inflación va a disminuir los pedidos de importaciones que tiene trabados Guillermo Moreno y esto pronto se hará sentir en la recaudación impositiva nacional. Por su parte, las bondades de las reformas a la carta orgánica del BCRA no le proporcionarían al gobierno todos los pesos que necesita para cubrir los baches fiscales. La falta de dólares para pagar los compromisos de la deuda externa y la importación de combustible es, por otro lado, sencillamente alarmante. Da la impresión que al cristinismo se le están agotando no sólo los recursos sino también los manotazos de ahogado.

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