Son los salteños que confiaron más en la presidenta que en los candidatos que presentó el gobernador. El interior aportó el mayor número de votos para el triunfo que obtuvo el Frente para la Victoria en Salta.
En las elecciones primarias del 14 de agosto pasado, la diferencia fue menor: de 36.533 votos.
El domingo último, la reelecta mandataria logró 239.170 votos en los 22 departamentos del interior salteño.
En la Capital, el departamento más poblado, obtuvo 142.420.
En tanto, la lista de legisladores que armó Urtubey, con el exministro Pablo Kosiner a la cabeza, sacó 210.729 sufragios en el interior y en la Capital llegó a los 107.675.
En el interior, la fórmula presidencial kirchnerista obtuvo una ventaja de 28.441, mientras que en la Capital llega a 34.745.
La diferencia hasta ahora, cuando restan conocer cifras de mesas, entre Cristina y los legisladores del kirchnerismo salteño es de 63.186 votos.
Esta amplia ventaja se da a pesar de que la presidenta Cristina Fernández disminuyó 10 puntos en Salta con respecto a los comicios del 2007, cuando llegó a obtener el 75,7% de los votos.
Esta vez el porcentaje ronda el 65% y los diez puntos menos son atribuidos a la disconformidad de los militantes de los partidos aliados a Urtubey por la forma imperativa en como se armó la lista oficialista y a la franja de gente que no comparte el modelo nacional y provincial.
En el PJ admiten que hubo más obediencia que aceptación hacia las figuras de Pablo Kosiner y Susana Canela. Ante la bajada de línea por ambos nombres, más de media docena de aspirantes justicialistas agacharon la cabeza.
El nombre de Cristina Fiore, a quien en el interior llamaban la candidata “turista”, enojó a muchos militantes y dirigentes del PRS y terminó desarticulando la mesa del Comité Central partidario que preside el vicegobernador, Andrés Zottos.
El hecho que al Partido de la Victoria, sector kirchnerista de la primera hora en Salta, le negarán el primer lugar en la nómina para José Vilariño, fue también motivo de mucha bronca.
Sin embargo, el apoyo obtenido en agosto llevó a Kosiner a plantear un panorama de cuatro diputados electos para el FPV. Ese también fue el gran anhelo de Urtubey.
Pero, en la semana previa a la veda, el gobernador bajó su confianza y salió a señalar que “sería lindo” que el kirchnerismo ganara cuatro bancas.
Esto no se dio porque un gran número del electorado salteño prefirió que Bernardo Biella represente a la provincia como oposición en la Cámara baja del Congreso nacional.
Los 99.780 votos que obtuvo Biella hablan de un fuerte respaldo que le otorgó una importante franja de la ciudadanía que no comparte el modelo nacional y provincial del kirchnerismo.
El apoyo hacia la figura de Biella y también hacia los restantes candidatos de la oposición, que en Capital sumaron juntos 151.108 votos contra los 107.675 del kirchnerismo, llevó al oficialismo provincial a considerar ya un replanteo en la gestión de cara al nuevo mandato que se iniciará en diciembre próximo.






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