La presidenta Cristina Fernández presentó ayer un nuevo "episodio de lipotimia", por lo que suspendió su actividad oficial, que incluía un viaje a Jujuy para participar del "Bicentenario del Exodo".
Durante los dos actos que encabezó ayer, la jefa del Estado se había mostrado algo cansada y con la voz apagada.
Según se supo, ayer por la mañana, en la residencia de Olivos, cuando hacía ejercicios en la cinta para caminar, se sintió mal.
Luego de los controles de rigor, los médicos le diagnosticaron una lipotimia y le ordenaron suspender la agenda de la jornada.
Sin embargo, no le prohibieron conceder algunas reuniones, aunque sin moverse de Olivos, aseguraron fuentes consultadas.
Cabe destacar que Cristina Fernández tenía previsto viajar esta tarde a San Salvador de Jujuy para participar de la vigilia en conmemoración de los 200 años del Exodo Jujeño dispuesto por el general Manuel Belgrano en una de las gestas más importantes de la guerra por la independencia contra el imperio colonial español.
En varias oportunidades, la Presidenta sufrió percances en su salud -varias lipotimias incluidas- que la obligaron a suspender actividades, aunque nunca de gravedad, excepto en diciembre del año pasado, cuando tomó licencia para operarse de la tiroides.
La mandataria fue intervenida el 4 de enero pasado, por un supuesto carcinoma en esa glándula, en tanto que sufrió el año pasado tres episodios de lipotimia, el 25 de enero, el 14 de abril y el 11 de octubre, además de otro el 9 de enero de 2009.
Se define a la lipotimia, síncope o desmayo como una pérdida transitoria del conocimiento
-que no se dio en este caso- y que es producida por una caída de la presión arterial, aunque se aclaró que es muy común y no reviste gravedad.

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