Cristina Robert: “Voy a estar tranquila el día que estén en el lugar que corresponde todos los que mintieron”

‘Dolor’. María Cristina Robert de Viagrán repite de modo constante esa palabra. Habla con tono firme, pausado, convencida de lo que dice. Pero siente dolor, un dolor que, según sus propias palabras, la acompañará durante el resto de su vida.
El pasado lunes se cumplieron dos años de la desaparición del automóvil en el que viajaban desde José Mármol con destino a Pergamino Fernando Pomar, su esposa Gabriela Viagrán y las hijas de ambos, dos menores de edad.

El 8 de diciembre de 2009, 24 días después, el Duna Weekend rojo que trasladaba a la familia fue encontrado, volcado, a escasos metros de la ruta 31, bajo pastizales, a pocos kilómetros de Pergamino. Todas las personas que iban a bordo del mismo aparecieron sin vida.

En el transcurso de esta semana, más de 700 días después de esa trágica jornada, la madre de Gabriela dialogó con LA VERDAD y afirmó que la causa se encuentra “bastante avanzada”.

“La fiscal (Karina Pollice) tiene un jury de enjuiciamiento, estamos esperando que llegue en cualquier momento. Y hay seis policías que van a tener juicio oral y público, ahora están exonerados de sus cargos. Si Dios quiere el juicio va a ser muy pronto. Espero que a todos les quepa la pena que les corresponde por no haber hecho lo que tendrían que haber hecho”, mencionó Robert sobre el inicio del entrevista con este diario.

-¿Cómo vive usted todo este proceso?

-Estoy con un dolor muy fuerte, muy grande. Yo sé que no voy a recuperar a mi hija, pero voy a estar tranquila el día que estén en el lugar que corresponde todos los que mintieron. No quiero que sigan engañando gente como me engañaron a mí durante 24 días, en una espera inútil. Me dijeron que hacían los rastrillajes pero no fue así, me mintieron. Por eso estoy esperando que llegue el juicio.

-¿Qué tiempos maneja la causa?

-La causa está muy avanzada. Hablé recién con mi abogado y él me dijo que si bien esto se demora hay avances grandes. Estos juicios llevan su tiempo, lo que pasa es que para una madre y abuela la espera se hace interminable. Yo quiero que se haga ese juicio cuanto antes.

-¿Cómo hizo para sobrellevar esta situación durante dos años?

-Este dolor tan grande que tengo no me lo voy sacar. Lo que más me duele es no haber podido velar a mi hija y a mis nietas . Esos 24 días fueron terribles. Todo lo que pasó fue terrible. Se vapuleó el nombre de mi hija, de su marido, de mis nietas. Todo eso está en la memoria y en la injusticia. Se dijeron barbaridades. El dolor no lo puedo superar. Lo único que hubiese querido es darles un beso de despedida, aunque más no sea. El dolor que tengo no se puede comparar con nada.

-¿Qué de todo lo que se dijo en su momento fue lo que más le molestó?

-Todo. Ojalá mi hija se hubiese ido como se decía. Ojalá este muchacho hubiese cometido algo que no tendría que haber hecho. Hoy, si fuera así, a mi hija la tendría. Pero, bueno, sigo con la lucha. No pienso bajar los brazos.

¿En qué o en quién se apoya para seguir adelante?

-En la foto de mi hija que en este momento tengo frente mío. Ella me da la fuerza que no sé hasta qué momento voy a tener. Mientras tanto voy a seguir luchando para tener justicia. No quiero que esto le pase a otro, no quiero que se repita esto ni que haya gente en cargos que no merece.

-¿Cómo cree que va a continuar el caso?

-Yo estoy en manos de mi abogado, el doctor Majul, y tengo un asesor, Jorge Roales. El me tiene al tanto de todo, me lleva todo, sigue la investigación y ha hecho un libro por este caso. El sostiene que, supuestamente, acá no hubo un accidente. Dice que fue algo tapado. Que acá hubo algo premeditado, tapado. Para que no se investigue esa ruta.

-¿Sabe en qué estado se encuentra actualmente la ruta 31?

-En la parte donde pasó esto, ahora están tomando conciencia. Un tramo han arreglado. Pero pasando Salto la ruta es un desastre. Yo fui hace pocos días y le puedo decir que hay unos pozos tremendos. Han arreglado sólo un tramo.

-¿Qué otra cosa le recrimina a las autoridades?

-Si los rastrillajes se hubieran hecho en su momento, como me dijeron entonces que se estaban haciendo, hubieran encontrado el auto y a mi familia. Yo quiero evitar algunos pormenores, demasiado dolor ya tengo, pero sé que si eso se hubiese hecho como se debía mi hija estaría con vida.

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