Cristina renovó críticas a la oposición

Cristina renovó críticas a la oposición
Durante un acto en la localidad rionegrina, la mandataria afirmó que le da "penita" que se subordinen "al poder concentrado económico" y aseguró que "pondrá todo" de sí en defensa del modelo. La jefa de Estado inauguró una clínica del Sindicato de Petroleros Privados junto a Guillermo Pereyra, Hugo Moyano y los gobernadores Miguel Saiz y Jorge Sapag.
La comarca petrolera rionegrina vivió ayer una jornada histórica con la presencia de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien inauguró una clínica, entregó netbooks a alumnos secundarios, subsidios para organizaciones intermedias y prometió la construcción de 25 cuadras de asfalto.

La jefa de Estado llegó a la ciudad de Catriel invitada por el Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa para la inauguración de su clínica "Juan Domingo Perón".

Tras el corte de cinta del nuevo complejo sanitario del gremio -que demandó una inversión de 22 millones de pesos-, la primera mandataria se dirigió hasta el estadio del Club Unión Deportiva Catriel, donde encabezó un acto ante unas 10 mil personas.

La Presidenta compartió escenario con el secretario general del Sindicato de Petroleros Privados, Guillermo Pereyra, el titular de la CGT, Hugo Moyano, los gobernadores de Río Negro, Miguel Saiz, de Neuquén, Jorge Sapag, y de La Pampa, Oscar Jorge, el ministro de Planificación, Julio De Vido, y la intendenta María Rosa Iémolo.

Por videoconferencia, la mandataria recibió un informe del intendente de Villa Regina, Luis Albrieu, sobre el avance de las obra en la autovía de la Ruta 22 entre Chichinales y General Roca. El jefe comunal también agradeció las obras destinadas a su localidad.

"Penita" y "vergüenza"

Luego del agradecimiento del gobernador Saiz por su presencia en la provincia, la defensa que los gremialistas Pereyra y Moyano hicieron del modelo económico del Gobierno, Cristina subió al estrado, donde renovó sus críticas contra la oposición por "poner palos en la rueda" y "subordinarse" al poder económico.

"Me da penita ver ese grado de subordinación del Parlamento a los intereses de sectores económicos que están fuera de la economía y a los que se le rinde pleitesía. Eso no es calidad institucional, es algo que nunca vi, ni en el menemismo", disparó la jefa de Estado.

"Les fijan la agenda, les dicen lo que tienen que hacer y hasta comparten cenas. Son cosas de las que nos estamos enterando y que dan vergüenza", sostuvo en referencia a la reunión que compartieron líderes del PJ anti-K con el CEO del grupo Clarín, Héctor Magnetto.

"La política no es arrastrase atrás de intereses concentrados de la economía. No, la política es otra cosa", subrayó.

La Presidenta renovó sus criticas contra la oposición al señalar que le ponen "palos en la rueda" a su gestión y afirmó que su Gobierno es el que "más ha hecho por la equidad, le guste a quien le guste".

"Por eso cuando escucho algunas voces o miro algunas caras de los que fueron responsables de esas políticas, esos que habían venido a cambiar y al final no sólo no cambiaron nada, sino que profundizaron y agravaron la situación; cuando los veo o los escucho siento pena de la política", aseguró.

Heroína

Por otra parte, Cristina aseguró que no llegó a la Presidencia con "vocación de heroína", pero dijo que va "a poner todo" lo que tiene "para seguir en la tarea de reconstrucción del país".

Fernández de Kirchner dijo en ese momento que "estén seguros que voy a seguir trabajando cueste a quien le cueste y le pese a quien le pese, aunque desde los múltiples intereses sigan poniendo palos en la rueda todo el tiempo y apuesten al fracaso de un Gobierno que no es un Gobierno, sino que apuestan al fracaso del país, de un modelo de país inclusivo".

Por último, Cristina señaló que "necesitamos la unidad de todos los argentinos, esa que hoy vimos aquí en Catriel, para poder seguir trabajando en esta Argentina resurgida de sus cenizas y que ello es mérito de todos y no sólo de un gobierno".

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