El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, renovó este miércoles su embestida contra la presidente Cristina Kirchner y la acusó de querer "generar una división entre argentinos". Se quejó de que ha pedido audiencias con la mandataria y no tuvo éxito y aseguró que "este nivel de intolerancia no se ha visto nunca".
El líder del PRO, Mauricio Macri, renovó este miércoles sus críticas al Ejecutivo nacional, y rechazó la acusación de que la Ciudad no cumple con la ley, en medio de la renovada controversia por el traspaso del Subte.
"Son intolerantes, no quieren trabajar en equipo", fustigó Macri, en referencia a la supuesta negativa del Gobierno nacional de generar un espacio de diálogo con las autoridades porteñas.
"Cuando nos invitan a trabajar para la gente, como en el caso del Código Penal, vamos a colaborar. El drama es que ellos deciden que en todo lo demás no podamos ni siquiera administrar la Ciudad. No es la manera de colaborar. Una forma de colaborar es que se haga en temas amplios. ¿Cómo puede ser que la gente viaje igual o peor que después del accidente de Once?", se preguntó el Jefe de Gobierno porteño, y resaltó la reunión entre Cristina Kirchner y un grupo de opositores, entre los que se encontraba el jefe de la bancada del PRO en Diputados, Federico Pinedo (ver nota).
Macri insistió en declaraciones a Radio Mitre, con que "una vez que pasó la elección, el problema es que la gente viva mejor, no quién lo hace. Que la Presidente genere una mesa de trabajo, y nosotros nos sumamos", reclamó.
De todas formas, Macri aseguró que van a continuar trabajando, "aunque sigamos con el viento en contra", y añadió: "No pretendo ni que ella se haga del PRO ni yo hacerme kirchnerista".
"Es increíble, porque nunca pasó algo igual en la historia. Es una tristeza. Este nivel de intolerancia no se ha visto nunca. Es la forma de ellos de ver la política", concluyó Macri.



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