La presidenta permaneció durante la jornada en Olivos. Mantuvo reuniones con el vicepresidente, con Oscar Parrilli, los ministros De Vido y Puricelli y los secretarios de Transporte y de Obras Públicas. Siguió los hechos de Santa Cruz.
El viaje de Cristina a Santa Cruz se concretará finalmente hoy, a bordo del Tango 01, que partirá desde el aeropuerto metropolitano. La presidenta se quedará tres días en el sur. Allí recibirá el Año Nuevo junto a sus afectos más cercanos, como sus hijos Máximo y Florencia, su nuera Rocío García y otros familiares. El lunes próximo, la jefa de Estado regresará a Buenos Aires para esperar la cirugía programada a la que debe someterse. El miércoles 4 de enero, tal como informó el secretario de Comunicación Pública Alfredo Scoccimarro, Cristina será operada en el Hospital Austral para extraerle un carcinoma papilar de la glándula tiroides. Ese día entrará en vigencia la licencia por enfermedad, por lo que el Ejecutivo quedará en manos de Boudou.
Ayer, el último día de actividad del año, la agenda presidencial se extendió hasta entrada la noche. A las 17, Cristina recibió por segunda vez a Boudou, con quien analizó la actualidad del gobierno y dejó algunas directivas para los 20 días en los que el vice estará a cargo de la Presidencia: entre el 4 y el 24 de enero, inclusive. A las 18, se reunió con López; a las 19, hizo lo propio con Schiavi y una hora después, a las 20, cerró la jornada en otra reunión de trabajo con Parrilli. En medio de la actividad, la mandataria recibió también saludos y deseos de pronta recuperación de varias personalidades, como los futbolistas Lionel Messi y Juan Román Riquelme.
La postergación del viaje a Santa Cruz enseguida despertó el interés de los medios de comunicación. Algunas interpretaciones vincularon la decisión con las protestas contra el paquete de medidas que impulsa el gobernador Peralta. “Se vienen las fiestas, y después viene y se opera, y hay un montón de cosas para definir. Se quedó un día más por eso”, aseguró anoche a Tiempo Argentino un funcionario de la Presidencia que tiene su despacho a pocos metros de la Plaza de Mayo. “Se retrasaron algunas cosas y surgieron otras, y había pospuesto algunos compromisos, por eso está trabajando a full”, agregó la fuente.
A seis días de su operación en el Hospital Austral, el centro de salud fundado por el Opus Dei y ubicado en Pilar, la mandataria apareció en los últimos días en todos los medios de América Latina. Su diagnóstico médico, la licencia por enfermedad y la asunción por 20 días de su compañero de fórmula fueron tema obligado en los diarios de la región. Las repercusiones llegaron también a Europa y los Estados Unidos.
El cirujano Pedro Saco, el oncólogo especializado en cabeza y cuello que la operará el próximo miércoles, dijo ayer que consideraba “un honor” haber sido elegido para realizar la intervención quirúrgica. “Aplicaré el procedimiento normal, el de todos los casos”, adelantó Saco, y se mostró “optimista” sobre la recuperación de la jefa de Estado. <









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