Cristina llamó a superar las diferencias

La Presidenta reclamó inteligencia a sus partidarios, en un mensaje dirigido a Moyano; dijo que su gobierno será un punto de unidad

Hubo pedidos para propios y ajenos. La presidenta Cristina Kirchner cerró ayer su campaña con un llamado a dejar de lado las diferencias.

Sin dar nombres, la jefa del Estado reclamó "inteligencia" a los suyos, palabras que apuntaron a un único destinatario: Hugo Moyano, sentado en primera fila. "Les pido a los que se sienten identificados con este proyecto que dejemos de lado las cuestiones menores por las cosas que se publican [en los medios]", exigió. Para el resto, prometió que su nuevo gobierno será "un punto de unidad para superar diferencias".

En su párrafo más enérgico, con la voz cortada y los aplausos y gritos de los militantes ya entonces de pie en el teatro Coliseo, Cristina Kirchner ofreció debatir y dialogar con todos los sectores. "Hemos superado etapas. No guardo rencores a nadie", advirtió, en referencia directa a la reunión que tuvo el lunes pasado con Coninagro, una de las entidades agropecuarias con las que la Presidenta intentó dar una vuelta de página tras el conflicto con el campo.

"Las cosas que me han pasado me obligan a abrirme cada vez más, a tender la mano, a superar las diferencias debatiendo", auguró. A ambos, propios y ajenos, Cristina les advirtió que no será parcial. "Necesitamos que cada uno de esos sectores comprenda que esta argentina es presidenta de 40 millones de argentinos". Se agarró fuerte del atril, ubicado en el centro del escenario con el eslogan "Fuerza Argentina", y lanzó: "Esta no es una lucha imparcial. Y yo no soy neutral. Siempre voy a estar del lado del combate a la desigualdad, en la defensa de los sectores más vulnerables y la integración social".

Con un armado escenográfico teatral, gobernadores, ministros, funcionarios y candidatos esta vez estuvieron en un segundo plano. Los cantos de las hinchadas fueron todos para los protagonistas de los spots de la Presidenta, a quienes Cristina ubicó detrás de ella sobre el escenario, y a quienes se encargó de nombrar uno por uno y recordar sus historias. "Dale campeón, dale campeón", retumbaba desde las bandejas altas, dedicado a Ariel, el joven que ganó las olimpíadas de matemáticas y que le dio espontaneidad a la escena cuando apareció, sin hacerse cargo de los elogios, vestido con una camiseta blanca y un jogging azul.

Otro que tuvo escaso protagonismo fue el candidato a vicepresidente, Amado Boudou. A diferencia del acto de cierre para las primarias, ayer no habló. La Presidenta lo ubicó como uno más, en el medio, junto a las diez personas que habían prestado su testimonio para la causa kirchnerista. A Boudou no le importó. Emocionado como pocas veces, se abrazó y rompió en llanto junto al secretario de Inteligencia, Héctor Icazuriaga, tras bambalinas, cuando todo había terminado.

El recuerdo del ex presidente Néstor Kirchner fue una constante en todo el acto. Desde los cantos hasta el discurso de Cristina, todo estuvo ideado para recordarlo. "Háganmela fácil, muchachos", les pidió la Presidenta a los jóvenes, en su mayoría de La Cámpora, cuando gritaban por Kirchner. "El está en todos lados, pero en mis dos hijos él está más que en ninguna parte", arrancó la Presidenta. Máximo, el mayor de la familia, junto a su novia, Rocío García, había llegado con Cristina al Coliseo. Florencia, la hija menor, lo hizo minutos más tarde. Con ellos tres se quedó la jefa del Estado durante la presentación inicial de las historias de los protagonistas de la campaña.

La Presidenta habló varias veces del "país real" del que daban testimonios sus spots. "Ellos decidieron colaborar para mostrar que hay otro país", anunció. Fue entonces cuando le pidió a la dirigencia que tiene acceso a los medios que no se "enrede en discusiones estériles y declaraciones rimbombantes". Dijo que ella también iba a hacer autocrítica. Y lanzó: "Los tontos son aquellos que cuando alguien les señala la luna miran el dedo". La frase, un viejo dicho del Mayo francés, la había leído ayer, a las 13.15 del mediodía, en una nota de Página 12.

Como final de una campaña en la que la Casa Rosada se siente ganadora y espera cifras que ronden el 55 por ciento, Cristina Kirchner prometió que hará más viviendas, escuelas y hospitales. También hubo chicanas para la oposición, a la que le pidió que le aprobara el presupuesto. Y una referencia a la crisis internacional. "Estamos en momentos complejos y de turbulencia". Sonó "Dar es dar", de Fito Páez. Saludó, entró al camarín con su familia y no aguantó ni dos minutos. Enseguida se fue a la calle a saludar a los militantes.

EL ACTO EN DETALLE

Cristina Kirchner/Boudou

Cierre de campaña

Teatro Coliseo

1800

Asistentes

Esa es la capacidad del auditorio, que ayer estuvo repleto.

QUIENES ESTUVIERON

Presentes

En primera fila estuvieron ministros y varios gobernadores. También Hugo Moyano. Más atrás, un puñado de intendentes del conurbano y legisladores. La juventud copó las tribunas. No hubo movilización del PJ ni de los gremios.

LA FRASE

"Las cosas que me han pasado me obligan a abrirme más, a tender la mano, a superar las diferencias debatiendo"

Cristina Kirchner .

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