Dejará el Hospital Austral luego de que le hagan los últimos chequeos de rutina; ayer tuvo contactos con miembros del Gabinete
De buen ánimo, informada y con evolución favorable , Cristina Kirchner tiene previsto abandonar hoy el Hospital Austral, en Pilar, después de haber sido sometida a una operación de cáncer de tiroides el miércoles pasado. Será luego de las 8, cuando se realicen los últimos estudios de rutina, un paso previo a que autoricen el alta médica, según confiaron a La Nacion fuentes oficiales.
La Presidenta completó ayer una recuperación satisfactoria: le quitaron la vía endovenosa, el drenaje de la herida y los chequeos clínicos resultaron normales. Como ocurrió durante sus tres días de internación, al mediodía, el secretario de Medios y vocero, Alfredo Scoccimarro, leyó un parte médico que indicó una evolución sin complicaciones y anticipó que podría dejar el sanatorio "dentro de las 24 horas".
Desde temprano, el helicóptero presidencial -que había permanecido tapado estos días- fue alistado para partir y se cubrieron con plásticos las rejas que rodean el predio donde está estacionado. A la tarde, llegó el secretario general de La Cámpora y diputado nacional, Andrés Larroque. Sin precisiones oficiales, todo indicaba que sería pronta su retirada, que finalmente no ocurrió.
En la intimidad de la habitación 217, en el segundo piso del centro de salud, Cristina Kirchner se mantuvo informada de las novedades y, de a poco, ayer retomó muy breves contactos con algunos miembros del Gabinete, según confiaron a La Nacion fuentes oficiales. Antes, había sido su hijo Máximo, que la acompañó toda la estada, el que ofició de nexo con la Casa Rosada a través del jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, y el secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini.
Scoccimarro sostuvo que la Presidenta"se alimenta en forma adecuada", "descansó toda la noche" y "los controles clínicos y de laboratorio son normales".
Se aguarda que la Presidenta se instale en Olivos, donde puede ser asistida rápidamente ante cualquier complicación. Días antes de internarse, la propia jefa del Estado había manifestado en su entorno la intención de descansar en El Calafate. Esa alternativa parece lejana, por lo menos, durante esta semana.
Descanso en Olivos
En la residencia de Olivos, estará monitoreada por los doctores Luis Buonomo y Ricardo Ballesteros, de la Unidad Médica Presidencial. Además, tendrá la vigilancia permanente del equipo del sanatorio donde fue intervenida, encabezado por Pedro Saco, el jefe de Departamento de Cirugía.
Si bien Cristina Kirchner se interiorizó en asuntos de gestión, nadie le acercó problemas para resolver. En su entorno destacan que está de buen ánimo luego de la tiroidectomía total, esto es, la extirpación completa de la glándula tiroides.
El sol azotó ayer al centenar de militantes que sostenía en pie una larga vigila frente al Hospital Austral. No se vio a ningún funcionario ni dirigente de fuste ingresar en el edificio. Otra vez el acceso a la Presidenta estuvo restringido a su familia: sus hijos, Máximo y Florencia; su nuera, Rocío García, y su hermana, Giselle Fernández, fueron los que más tiempo pasaron a su lado. También la visitó su madre Ofelia Wilheim, que arribó alrededor de las 11.30.
Si bien el retorno a la actividad será gradual, ayer la jefa del Estado habló con un puñado de funcionarios, como Zannini, Abal Medina y el ministro de Planificación, Julio De Vido. Se comunicó, además, con el vicepresidente Amado Boudou. Al frente del Poder Ejecutivo por 20 días, continúa con su perfil bajo y agenda acotada. Ayer, recibió en su despacho del Banco Nación a directivos de la firma Newsan y al ministro de Salud, Juan Manzur.
Boudou se encontró también con el vicegobernador bonaerense, Gabriel Mariotto, en plena tensión después del partido de fútbol en Mar del Plata que disputaron el gobernador Daniel Scioli y el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri. La audiencia, según arguyeron fuentes oficiales, fue analizar la sequía en el interior de la provincia de Buenos Aires.
El Gabinete permanecerá con exposición reducida y no habrá despliegue de actividades. Ayer, la Casa Rosada estaba casi desértica. Hasta el 24 de este mes, Boudou ejercerá como presidente. La jefa del Estado retomará en forma gradual su rutina y, tras una cirugía exitosa, tendrá controles periódicos para definir los pasos por seguir en su tratamiento.
LAS MADRES AGRADECIERON A LOS MEDICOS
Las Madres de Plaza de Mayo agradecieron ayer al equipo médico que operó a Cristina Kirchner, mediante una carta firmada por su titular, Hebe de Bonafini. "Al Hospital Austral, a su personal y sobre todo a los médicos Pedro Saco, jefe de equipo quirúrgico, y Eduardo Schnitzler, director médico del hospital, queremos decirles muchas gracias por haber puesto su sabiduría tanto como su amor para operar a nuestra Presidenta, y así darle tranquilidad al pueblo", expresaron. Y señalaron que "la Asociación Madres de Plaza de Mayo les dice gracias a los hombres que demuestran que la ciencia tiene una importancia enorme en la salud de los pueblos".
CLAVES
SORPRESIVO ANUNCIO OFICIAL
La Presidenta padece cáncer
El 27 de diciembre pasado, el vocero presidencial, Alfredo Scoccimarro, anunció que la Presidenta sufría un "carcinoma papilar en el lóbulo derecho de la glándula tiroides".
EL MEDICO QUE LA OPERO
Pedro Saco
Con 64 años, es director del Departamento de Cirugía y jefe de la sección Cabeza y Cuello del Hospital Universitario Austral y del Instituto Roffo. "Es un honor atender a la Presidenta", afirmó.
HOSPITAL UNIVERSITARIO AUSTRAL
Un sanatorio moderno
El hospital donde fue operada Cristina Kirchner fue inaugurado en 2001. Fue diseñado con tecnología de punta aplicada a cada una de sus especialidades (neurocirugía, cardiología, oncología y trasplantes, entre otras).
TRATAMIENTO
Convalecencia Tras ser dada de alta, la Presidenta deberá observar una convalecencia que ha sido fijada inicialmente hasta el 24 de enero, en la que deberá mantener un reposo relativo. Ese reposo no implica un obstáculo para realizar sus tareas cotidianas, pero es importante para lograr la recuperación física y mental completa tras la cirugía a la que ha sido sometida.
Tratamiento radiactivo Una vez transcurrido aproximadamente un mes de la cirugía, Cristina Kirchner deberá ingerir una dosis de yodo radiactivo. Ese tratamiento complementario tiene como finalidad destruir el resto del tejido tiroideo que pudiera haber escapado a la cirugía, para eliminar el riesgo de que la enfermedad vuelva.
Aislamiento En la semana posterior a la ingesta del yodo radiactivo, la Presidenta deberá mantener un aislamiento relativo. Si bien no debe permanecer confinada en ningún sitio, sí debe evitar la asistencia a sitios públicos y, en especial, el contacto con mujeres embarazadas y con bebes. También tendrá que mantener distancia (de 1,5 a 2 metros) en su contacto con otras personas adultas.
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