Compartieron escenario por primera vez tras la reprimenda verbal de la semana pasada
No hizo ninguna mención a la crisis económica provincial , y más bien Cristina recordó los momentos compartidos con el gobernador bonaerense. Trajo a la memoria cuando una niña se había caído en un pozo en Florencio Varela.
Lo llamó varias veces Daniel y en una escena pensada para las cámaras le entregó en mano el subsidio por 20 millones de pesos para el desarrollo de emprendimientos agropecuarios. Igualmente a Scioli se lo vio tenso.
La Presidenta contó que minutos antes había hablado con el gobernador, aunque no dio detalles de lo conversado ni de los temas que abordaron. La referencia fue leída por el sciolismo como una manera de poner paños fríos en la relación cada vez más tensa entre Cristina y el mandatario.
El escenario del reencuentro fue el Mercado Central, en la presentación de medidas hacia los pequeños y medianos productores, donde la Presidenta anunció que el miércoles se abrirá la exportación de maíz.
Alertado o no de una suerte de tregua de la Casa Rosada, Scioli se presentó ayer en el acto para el que había sido invitado el viernes pasado. Recién confirmó ayer por la mañana que aceptaría la invitación del gobierno nacional.
La semana pasada, tras el reto público y por cadena nacional de Cristina Kirchner, el gobernador había faltado a la inauguración oficial de la muestra Tecnópolis. En esa ocasión, los voceros del gobernador habían planteado que se había quedado trabajando para tratar de encontrar una salida a la asfixia fiscal de la provincia de Buenos Aires.
En La Plata nadie sabía explicar demasiado el cambio de la Presidenta, pero lo tomaron como un gesto de distensión.
A pesar del trato menos frío, la jefa del Estado aprovechó su discurso para enviar algunos mensajes. Sin identificar a nadie, planteó: "No es obligación ser presidente, gobernador, intendente o legislador", sostuvo mientras afirmaba que había que gestionar todos los días con responsabilidad.
"Cuando se está en ese lugar es porque uno ha elegido estar acá", agregó Cristina, e insistió: "Hay que hacerse cargo de la pequeña o gran responsabilidad".
"Cada uno en un lugar, cada uno en un rol haciéndose cargo de la pequeña o gran responsabilidad que cada uno tiene, de acuerdo al tamaño que tiene cada uno y a la elección que haya hecho cada uno", detalló la jefa del Estado.
Cristina llegó al Mercado Central, bastión político del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, junto a Scioli. Ambos estaban en una combi cuando se bajaron para recorrer la feria con productos regionales. El gobernador bonaerense, a diferencia del acto de la semana pasada en General Rodríguez, se quedó todo el tiempo junto a la Presidenta.
Cuando todo había terminado, el mandatario seguía detrás de la figura de Cristina, mientras la jefa del Estado saludaba a los militantes.
El reencuentro, menos confrontativo, se dio el día que el gobierno provincial anunció que finalmente podrá pagar los aguinaldos de sus 550.000 trabajadores estatales en dos cuotas, antes de mediados de agosto, y no en cuatro como había anunciado después de que no le alcanzara la plata que le había enviado la Casa Rosada. Además dijo que lo hará sobre la base de una reasignación de partidas y nuevos ingresos propios. Es decir, sin nuevas erogaciones del Estado nacional.
"Tenemos que seguir articulando entre las distintas jurisdicciones, el municipio, las provincias, la Nación, el sector público, el privado, todo junto, porque los 40 millones somos todos", reclamó la Presidenta.
A pesar de la distensión, por el momento la Casa Rosada se mantuvo sin darle más fondos que los que ya le entregó a Scioli. Según confiaron tanto desde la gobernación como desde la Casa Rosada, la situación no varió..



Comentá la nota